Me quiero referir a la ordenanza que obliga a usar casco a los motociclistas. Yo creo que es una intromisión a la libertad de las personas. El casco, si bien puede contribuir a morigerar los efectos de un eventual accidente, también es un elemento tosco, incómodo, molesto y perturbador para el usuario. Además, restringe la capacidad de percibir la real situación del tránsito y su entorno cercano. Quienes están a favor de la obligación de usar el casco, con su correspondiente multado para quien no lo usa, lo fundamentan basados en que si lo usan el daño será menor, con lo cual el automovilista tendría una ventaja pecuniaria. Para compensar este inconveniente, yo propongo que en caso de accidente, el “no” uso del casco sea considerado un agravante de la culpabilidad, similar al “no” uso del cinturón de seguridad y así cada uno decide si lo usa o no. No veo justo que el no uso del casco sea una jugosa excusa para hacer multas a “troche y moche” a los desprevenidos motoqueros. Todos sabemos que el parque automotor está colapsado y cada día se empeora. Yo creo que habría de hacer todo lo posible para promover el uso de la moto. La moto es ágil, rápida, barata, cómoda, no requiere grandes superficies para estacionamiento y no produce embotellamientos. Es una maravilla la calidad y belleza de los “scooter”, con arranque eléctrico y todos los chiches, con fácil acceso, que hasta a las mujeres les resulta cómodo y fácil su utilización. Resumo: más motos y menos autos, menos congestión y menos contaminación.





























