Somos un grupo de personas que desde hace tres años participa de la reunión de ex alumnos del Seminario San Carlos Borromeo. La mayoría somos hombres mayores que renovamos allí nuestra profunda amistad, acuñada en años de convivencia en la misma casa de Capitán Bermúdez; valoramos al mismo tiempo la formación allí recibida que nos marcó positivamente en nuestras vidas. Por ello, nos resultó totalmente extraño que alguien haya insinuado a La Capital (En voz baja, 15/10/08) que en esa reunión se hubiera tratado el tema del "celibato sacerdotal" o temas que afectaron la vida de nuestra querida diócesis rosarina. La presencia de los obispos Maulión y Cardelli y en este último encuentro de monseñor Brédice, como la del anfitrión del lugar donde festejamos, padre Santidrián, certifican la altura y calidad de los ideales del encuentro. Las apreciaciones allí vertidas nos resultan extrañas y ajenas totalmente al espíritu y sentido del encuentro.


































