Yo imagino que debe ser frustrante para muchos de los involucrados en el gremio docente despertar con la realidad de que equivocaron el voto. Pero eso es irremediable. Estos profesionales universitarios, que ante el fracaso en la actividad privada recalaron en la política, tienen las mismas expectativas y metas que cualquier profesional en la actividad privada, mejorar su estándar de vida y asegurar el futuro de los suyos ("La Vocación de Servicio", es algo del siglo 19) y algunos, con mayor ego que otros, piensan que son estadistas. No olvidar que el claustro genera ciertas expectativas de nivel. El partido gobernante centró su estrategia en una buena relación con los medios (sponsorea a periodistas y medios, total el dinero viene fácil) y un poderoso marketing (mucho cohete y recitales = circo). No son administradores (el superávit fiscal no les quita el sueño) realizan alguna obra pública opulenta (que no tiene financiamiento y con el tiempo será imposible de sostener) y adjudican puestos públicos a todos los partidarios comprometidos (los que vinieron con nosotros se van con nosotros, no negar la realidad, saturaron la administración pública) y a aquellos que todavía crean que estos son oposición al gobierno nacional, la postura de CFK no deja dudas de que el pacto de abril del 2003, en Río Gallegos sigue en pie (¿quién fue el primer intendente en llegar y felicitar a NK). Memoria y sentido común.






























