Como viene siendo habitual, la especulación sobre quiénes serán los merecedores del premio Nobel, espoleada por casas de apuestas y blogueros, se dispara en vísperas de la semana de los galardones, que arranca mañana.

Como viene siendo habitual, la especulación sobre quiénes serán los merecedores del premio Nobel, espoleada por casas de apuestas y blogueros, se dispara en vísperas de la semana de los galardones, que arranca mañana.
De momento, sólo hay algo seguro: gane quien gana, recibirá un monto menor que los laureados de los últimos años. Cada uno de los seis premios Nobel 2012 estará dotado de ocho millones de coronas (1,2 millón de dólares), lo que supone dos millones de coronas menos frente a 2011.
Según la Fundación Nobel, esta rebaja es necesaria para garantizar futuros galardones. Y no es la primera vez que sucede: su junta directiva, encargada de gestionar el patrimonio que dejó Alfred Nobel para estos premios que se conceden desde 1901, ya había ajustado el monto en ocasiones anteriores.
El premio Nobel de psicología o medicina será el primero en anunciarse, mañana, en Estocolmo. Le seguirán los de física, química, el Nobel de la paz y el de economía (el 15). Y como manda la tradición, aún no se sabe la fecha de entrega del Nobel de literatura.
Parlamentarios, académicos, anteriores galardonados y miembros y ex miembros del comité Nobel son los encargados de proponer candidatos para le Nobel de la paz. Según el director del Peace Research Institute en Oslo, Kristian Berg Harpviken, tanto Memorial como Gannushkina, apoyados por la opositora noruega Erna Solberg, tienen muchas posibilidades de hacerse con el galardón.
Sin embargo, su favorito es el activista estadounidense Gene Sharp, por su contribución al desarrollo de la resistencia no violenta. Los escritos de Sharp han sido utilizados por movimientos cívicos que buscan el cambio político, desde los países bálticos cuando perseguían su independencia pasando por la antigua Unión Soviética hasta la plaza de Tahrir, en Egipto.
El activista, de 84 años, fue distinguido recientemente con uno de los Right Livelihood Awards de Suecia, conocidos como los “Nobel alternativos”. También recibió el galardón afgano Sima Samar, cuyo nombre lleva tiempo en las quinielas para el Nobel de la paz.
También genera intensa especulación el Nobel de literatura, que el año pasado fue para el poeta sueco Tomas Tranströmer. Con él se puso fin a la larga sequía de la poesía entre los laureados, pues el último había sido en 1996 para la poetisa polaca Wislawa Szymborska.
Este año las apuestas apuntan a que el galardonado podría ser un escritor estadounidense, país en el que no recae este premio desde 1993, cuando lo ganó Toni Morrison. Entre los nombres que más suenan figuran Thomas Pynchon, Philip Roth, Joyce Carol Oates y Cormac McCarthy.
El secretario permanente de la Academia Sueca, Peter Englund, señaló que 46 de las 210 propuestas a considerar este año eran nombres nuevos.
Asia es la otra región en la puja. El japonés Haruki Murakami figura como favorito de la casa de apuestas Ladbrokes y también cotiza alto en Unibet, siguiendo de cerca al chino Mo Yan. (DPA)


