La media sanción en Diputados de la reforma del Consejo de la Magistratura
cosechó los festejos de distintos sectores de la oposición y hasta el vicepresidente Julio Cobos,
titular del Senado, confió en que será positivo que el ente encargado de evaluar a los jueces y
velar por su conducta "no sea un organismo de disciplinamiento".
"Es bueno que nadie tenga el derecho a veto, que no sea este Consejo de la
Magistratura un organismo de disciplinamiento sino que actúe con toda la independencia que merece
el Poder Judicial, si queremos un país más republicano", dijo Cobos.
El vicepresidente consideró "muy importante" el avance de la reforma del
organismo que se encarga de promover y destituir a los jueces y confió en que "el debate se dé en
el Senado próximamente".
En tanto, el kirchnerista Alejandro Rossi fue en contra de la reforma al
sostener que es "uno de los peores retrocesos que se ha visto" porque, según opinó, "va en contra
de los compromisos que la Justicia debe tener con la ciudadanía".
Avance. Al respecto, la diputada de GEN Margarita Stolbizer consideró como "un
avance importante" la media sanción, pero reconoció que teme que la iniciativa naufrague en el
Senado o mediante "la posibilidad de veto" del Poder Ejecutivo.
"La dificultad está obviamente en esto que se cierne como una amenaza
permanente, de que las cosas que sean aprobadas en la Cámara de Diputados pueden no llegar a ser
ley por el paso en el Senado y la posibilidad de veto", sostuvo la legisladora.
Stolbizer sostuvo que "hay un Senado donde ellos se van a poner muy duros y muy
firmes para impedir que eso pase y tener que pagar el costo de vetar una gran cantidad de normas
que el Congreso va a estar produciendo".
El diputado nacional Gustavo Ferrari (Peronismo Federal) coincidió al señalar
que si eventualmente se llegara a un veto, la presidenta Cristina Fernández "estaría siendo
desmerecedora del sistema democrático".
"Y lo que es peor, estaría haciendo evidente que pretende que su gobierno siga
manteniendo una herramienta política de control y condicionamiento de los jueces", alertó
Ferrari afirmó que "la presidenta debe entender que esta media sanción que
obtuvo la reforma al Consejo es representativa de la nueva mayoría que el pueblo eligió en la
última elección".
Desatino. Su colega Carlos Carranza (Peronismo Federal) destacó la aprobación de
la Cámara baja y afirmó que "es una muestra inequívoca de que el sentido republicano y el respeto
por las instituciones están poniendo las cosas en su lugar y es una respuesta a tanto desatino del
oficialismo gobernante".
"La aprobación del proyecto, que esperamos cuente también con el aval del
Senado, significa la recuperación de un instituto destinado a dotar de transparencia e
independencia al Poder Judicial", sostuvo Carranza, referente del sector reutemista.
Añadió que "los cambios que impuso en su momento el kirchnerismo habían
transformado al Consejo en un órgano virtualmente al servicio del oficialismo, por acción o por
omisión, con lo cual quedaba absolutamente desvirtuado el espíritu del que lo habían dotado los
constituyentes de 1994".
Por su parte, la diputada del PRO Laura Alonso, proveniente de Poder Ciudadano,
admitió que la "Justicia en la Argentina necesita" de otros cambios para una mayor eficacia, pero
afirmó que esta reforma "es un muy buen primer paso".
A su criterio, "reformar el Consejo de la Magistratura impacta directamente
sobre el derecho a la justicia que tenemos todos los ciudadanos".
La nueva iniciativa prevé un cambio en la composición de los integrantes del
Consejo de la Magistratura, para pasar de 13 a 18; quita el poder al oficialismo a la hora de
elegir e investigar a los magistrados, devuelve el control del organismo a la Corte Suprema de
Justicia e incorpora un consejo asesor.