La iniciativa argentina sobre la necesidad de avanzar en la penalización del usuario o consumidor de la explotación de personas, recibió otro significativo respaldo a Organización de los Estados Americanos (OEA).
La organización publicó en su portal oficial su interés en la incorporación de ese tema al Plan de Trabajo del organismo para el Hemisferio Occidental en el período 2010-2012.
El Ministerio de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos reconoció que “esa aceptación representa un paso decisivo en la lucha contra la trata de personas, uno de los más aberrantes delitos que conforman el crimen organizado transnacional”.
Voceros oficiales recordaron que “la OEA otorgó también un respaldo internacional clave a la propuesta argentina de avanzar sobre la revisión de las legislaciones para poder establecer la penalización del cliente de la explotación de personas”.
En junio último, se conoció un informe del Departamento de Estado de EEUU, en el que se elevó a “Nivel Dos” la calificación argentina en torno a las mejoras en “los mecanismos gubernamentales” vinculados a la lucha contra la trata de personas y asistencia a las víctimas.
La publicación de la OEA está disponible en el link http://www.oas.org/dsp/espanol/cpo—observatorio—noticias.asp; en tanto que el proyecto de resolución redactado y presentado por Argentina ante la ONU en mayo último, y que se aprobó por votación unánime, espuede verse en www.unodc.org/documents/commissions/CCPCJ—session19/Resolutions/ECN 152010—L12—Rev1sV1053951.pdf)
Esa iniciativa recibió el respaldo unánime de los países participantes del 19º período de sesiones de la comisión de Prevención del Delito y Justicia Penal de las Naciones Unidas (ONU), desarrollado en Viena en mayo último.
La resolución permitió que Argentina consagre universalmente la necesidad de visualizar negativamente la figura del cliente, y la necesidad de reflexionar acerca de su sanción o penalización. Por otro lado, la aprobación por parte de la ONU implica que en todos los foros regionales y subregionales comience a abordarse la problemática del cliente, usuario o consumidor de trata, tal como ahora lo estableció la Organización de los Estados Americanos.
































