La reciente marcha contra el gobierno desnudó las verdaderas intenciones de sus organizadores. Todos ellos, sin excepción recibieron "honorarios K". La prueba, está en Hugo Moyano, que utilizó a Néstor Kirchner para enriquecerse y hace ostentación de ello. Los tontos son los que hacen "bulto" en las concentraciones, que no se dan cuenta cómo los utilizan en su provecho personal. Unificar las CGT es una astucia que apunta a no desbandarse, a no opinar distinto y, conformes o no, a acatar las órdenes del mandamás que será Moyano. No son más que inútiles rehenes camino a extinguirse por el avance de otros "elegidos" como los hijos de Moyano, que serían mayoría. Cuánta estupidez de engañosas actitudes que los militantes crédulos ignoran el verdadero camino que persiguen. Es evidente que esta gente que comió en su momento un gran trozo de la torta K hoy siguen genuflexos a la derrotada, creyéndose todos de una raza superior. El que no cayó en la trampa ha sido Luis Barrionuevo, que tuvo la sobria actitud de un gran señor. Muchas gracias por el espacio.




























