Sin dudas el proyecto de estatización de los ahorros de los futuros jubilados es una nueva gran estafa a la que nos tienen acostumbrados los gobiernos populistas y mal administrados. Una nueva confiscación seguramente será proclamada por la mayoría oficialista, con aplausos y abrazos. Representantes que nuevamente dan la espalda al pueblo que hace un año decidió el destino de sus ahorros a favor de las AFJP. Ya ni siquiera importa lo que decide la ciudadanía y sus derechos. Los representantes del pueblo se vuelven funcionales al gobierno de turno, ignorando a sus representados. El corralito permitió en el largo plazo recuperar los ahorros invertidos. En esta ocasión este saqueo, en pos de la defensa de los jubilados que no pidieron ser defendidos por el Estado, afectará nuestra futura jubilación, vale decir nuestras esperanzas. Auguro que no seamos meros espectadores del atropello más grande que se gestaría, de aprobarse el proyecto oficialista, contra las libertades individuales, el derecho de propiedad y el derecho a elegir libremente nuestro futuro.


































