Leí la carta de Hernán Kruse del día pasado 28 de agosto y tengo que reconocer que tiene razón cuando dice que un ignoto militar, que se formó en Italia y aprendió todas las mañas y trampas del fascismo de Mussolini, fundó en la Argentina el movimiento "populista" cuyo eslogan básico era "Alpargatas sí, libros no". ¡Qué maravillosa percepción de un estadista para el futuro de grandeza de una nación pretender que sin ciencia, pero con alpargatas se alcanzaría la meta tan anhelada de bienestar popular! Yo no sé si don Hernán sabe que la mayor producción de riqueza en nuestro país es el campo con su ganadería y agricultura y en este rubro la soja es la que tiene mayor relevancia. Otra vez erró la presidenta diciendo que esta oleaginosa es un yuyo, sin saber que este poroto representa el fruto de una investigación superlativa de alcance mundial que por suerte optó por el slogan "Alpargatas no, libros sí". ¿Te acordás cuando se quemaron las iglesias y bibliotecas? Y si eras profesor y no te ponías el crespón negro en la solapa como señal de luto te echaban de la facultad. Supongo que no se acordará porque era muy pichón, y conoce la historia porque la leyó o se la contaron cambiada; pero como yo la viví, no me van a engañar. Don Hernán está enamorado de la izquierda, que todavía no aprendió cómo fabricar bienes para mejorar el nivel de vida, y se cuelga del furgón de cola representado hoy por don Fidel y don Chávez, que parece ya se han dado cuenta que están permitiendo que algunas cosas las hagan los privados porque ellos no pueden o no saben. Populismo nefasto es lo que hacen don Néstor y señora. Se apoderan de la plata de la Ansés, que es nuestra, de los jubilados, y la usan para fútbol para todos en vez de otorgarnos el aumento del 82 por ciento, como ordena la justicia. ¡Que inmensa ingratitud sufrimos los jubilados cuando vemos tanta injusticia!, pero es lógico, el populismo sabe que los jubilados proveemos pocos votos, en cambio el fútbol para todos es mayoría. Ah, me olvidaba avisarle a don Hernán que el kirchnerismo en la última elección en vez de expandirse perdió por el 70 por ciento.



























