Lionel Messi es investigado por la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (la DEA), por sospechas sobre los organizadores de los últimos partidos amistosos del equipo creado por el gran jugador con fines benéficos. La DEA cree que quienes organizaron los partidos de Amigos de Messi en América latina tenían vínculos con el cártel de Los Valencia, una organización narco mexicana, y que esta usó los partidos de beneficencia para lavar fondos ilícitos. La Justicia española también investiga el caso.
Según el diario español El Mundo, la DEA quiere sabersi hubo blanqueo de capitales del cártel de Los Valencia, del que los jugadores podían no saber nada, pero en el que sí podrían haber colaborado empresarios. Estos partidos benéficos fueron organizados por la Fundación Leo Messi que dirige Jorge, el padre del astro del Barcelona. Lo que investiga por su parte la Justicia española es si ha habido delito fiscal, en el caso de que algunos jugadores hubiesen cobrado por jugar, porque habrían tributado en España. Otro asunto es el blanqueo de capitales de Los Valencia. Según El Mundo, la DEA investiga la llamada "fila 0". Este sistema consiste en pagar entradas por ir al partido pero no asistir, con el único fin de que el dinero vaya directamente a la causa benéfica por la que se juega, aunque como las cifras son muy difíciles de verificar (porque no es una venta real de entradas, sino que se trata de donaciones), esos ingresos también pueden manipularse. En este punto entran los organizadores, y Guillermo Marín, representante de Messi en Argentina. Según creen los investigadores, jugaba el papel de intermediario entre los empresarios y los futbolistas. Lo señaló el colombiano Andrés Barco, encargado de llevar el amistoso de Messi y sus amigos a Colombia. El partido fue muy polémico porque las ONG denunciaron que no habían cobrado. Barco dijo a El Mundo que había ingresado 1,7 millones de dólares por aquel partido en una cuenta que le indicó Marín.