El fútbol de primera se va quedando sin clásicos. Ya no existen los clásicos cordobeses, ya no existen los clásicos en la ciudad capital de Santa Fe, ya no existen los clásicos en la ciudad de Rosario, peligran los clásicos en la ciudad de La Plata, peligran los clásicos de la ciudad de Avellaneda, peligran los clásicos en Almagro... Y hasta peligran los clásicos por excelencia de River-Boca. ¿Peligra la calidad del fútbol argentino? Quizás no, sólo que hay un nuevo mapa de equipos que juegan mejor que aquellos tradicionales que creen que con la historia o con la camiseta se ganan los partidos. Y eso se nota no sólo en la Primera A, también en la B y en las otras categorías. Sólo nos basta con echar un vistazo a las tablas de posiciones.


























