Mis palabras tienen la intención de sumarse a las reflexiones del lector Enzo Mainieri, en su carta de lectores del día 23 de agosto, donde se refiere a los "hombres comunes y buenos" que no pueden hacer nada para defender a las mujeres víctimas de violencia y deja en manos de los respectivos gobernantes el tratamiento del tema. Creo que se equivoca un poco. Porque él, al tomar la prensa escrita y transmitir su pensamiento está utilizando el recurso que como ciudadano y hombre de bien le corresponde. Y que además tiene las agallas para hacerlo. Porque sale a contar la realidad, y eso suma. Quizás él crea que no, pero suma. Porque vemos por televisión o a través de la prensa oral y escrita que hemos comenzado a caminar un sendero nuevo, que es el de romper el silencio en el que siempre estuvieron inmersas las atemorizadas y maltratadas mujeres. Lo cual no debe ser nada sencillo para ellas. Pero ya no están solas. Se han comenzado a escuchar las voces masculinas. ¡Bien por el lector Mainieri, y todos aquellos que se atrevan a seguir su ejemplo!, ¡bien por los medios! No creo que los "adormilados" jueces o los indiferentes gobernantes, puedan seguir soportando tanta presión. Al final deberán despertarse y optar por cambiar su ineptitud por justicia verdadera. Vivimos en democracia y queda claro que la sociedad en su conjunto así lo exige.































