El gobernador de Mendoza, Celso Jaque, firmó ayer el decreto del plan integral para tratar a violadores reincidentes, que incluye la castración voluntaria, que comenzaría a ejecutarse en dos o tres meses.

El gobernador de Mendoza, Celso Jaque, firmó ayer el decreto del plan integral para tratar a violadores reincidentes, que incluye la castración voluntaria, que comenzaría a ejecutarse en dos o tres meses.
El jefe de gabinete de la Subsecretaría de Justicia de Mendoza, David Mangiafico, informó que el primer paso para la implementación de la castración química voluntaria es el marco legal, que ya está terminado, debido a que dos decretos fueron aprobados.
Ahora comienza la formación de los equipos médicos, que dependerán del Ministerio de Salud de la provincia.
"En un mes podrían quedar capacitados los equipos de profesionales y el plan de castración estará listo para ser implementado en aquellos internos que manifiesten su voluntad de castrarse", dijo Mangiafico.
En Mendoza ya hay 11 condenados por delitos sexuales que han manifestado su voluntad de someterse al tratamiento con fármacos para disminuir el deseo sexual. El 80 por ciento de los voluntarios son reincidentes y tienen penas mayores a diez años.
Entre dos y tres meses es el plazo fijado por el Ejecutivo para comenzar con el tratamiento farmacológico para reducir el impulso en los condenados por delitos de índole sexual.
El tratamiento farmacológico se pondrá en funcionamiento una vez que finalice la capacitación de los profesionales para el abordaje integral de esta problemática. Esta fue la principal noticia respecto al avance en el tratamiento para autores de delitos contra la integridad sexual que brindó ayer el ministro de Gobierno, Mario Adaro.
Adaro indicó que la castración química o tratamiento farmacológico es uno de los puntos del Programa Provincial para la Prevención de la Reincidencia de Autores de Delitos de Indole Sexual. Esto implica que se propone una metodología de abordaje integral que incluye tratamiento psicológico y farmacológico, para condenados por delitos de índole sexual.