La Asociación Rosarina para la Rehabilitación de la Discapacidad formuló una denuncia ante Inspección de Personas Jurídicas el 23/12/08, expediente 62861, solicitando que se investigue la constitución de una sociedad que usando nuestras habilitaciones, títulos y beneficios se presentaba a cobrar en lugar nuestro. Yo no sabía quiénes eran sus integrantes y esperaba que la Inspección me informara, pero el ente fiscalizador de asociaciones, lejos de expedirse, me aseguraba que la Inspección no podría haber autorizado jamás una sociedad con nombre y características similares a la nuestra y trataba de convencerme de que mis afirmaciones eran descabelladas. Posteriormente, en fecha 8/4/09, mientras me encontraba realizando trámites en la Fiscalía de Estado, se presentó el ex tesorero de nuestra entidad que meses atrás habíamos destituido por un faltante de dinero y solicitó una entrevista en representación de nuestra sociedad, motivo por el cual en ese mismo momento elevé una nota a la Inspección dejando constancia de la irregularidad y copia certificada por la misma Inspección de quiénes eran las verdaderas autoridades y luego de un corto tiempo me llamaron a ratificar la denuncia. Hoy, después de las respuestas ofrecidas por la sociedad denunciada, no caben dudas de que la misma fue autorizada por la Inspección, que su nombre y sus características son similares a la nuestra, que su consejo directivo está compuesto por los ex asociados destituidos de nuestra entidad y que el 05/03/09 la Inspección les entregó un libro de actas a nombre de nuestra asociación bajo cuerda ya que habíamos denunciado la separación de los mismos e inscripto las nuevas autoridades en fecha 23/01/09, con el cual ejercen la representación de nuestra entidad. Sin embargo, por más que hemos solicitado pronto despacho la Inspección continúa sin expedirse. Me pregunto si al ser nosotros una entidad muy pequeña y con escaso poder de convocatoria, a diferencia de como podrían ser por ejemplo los asociados del Club Newell’s Old Boys, podremos algún día reunir la fuerza suficiente para terminar con los negociados que impiden el cumplimiento de los fines sociales.





























