Respecto a la carta publicada por el ingeniero Giovanon sobre el tema del polideportivo de Rowing Club, en fecha 2-12-2011, me caben las siguientes consideraciones: el nivel de piso proyectado para el polideportivo, en relación con la altura del nivel de las aguas del río Paraná en el puerto de Rosario, coincidiría con un nivel de 6,80 metros aproximadamente, que excede en sólo unos 10 centímetros. La altura máxima del río y 25 centímetros por debajo del nivel de vereda. El ingeniero Raúl Giovanon en su informe propone bajar el piso del polideportivo 1,5 metros, relacionando esta cota con el nivel de evacuación que corresponde a un nivel de 5,30 metros. Esto implicaría que cuando el río sobrepase este nivel, que lo ha hecho en cinco años de los últimos 20 y el Rosario Rowing Club lo ha padecido con inundaciones algunas de días y otras de casi años, el polideportivo se inundaría, arruinando el piso el cual debería ser cambiado tras cada inundación. Por otro lado propone realizar un techo a dos aguas, suponiendo que con esto posibilita una mejora visual del paisaje fluvial a su cliente. La chapa utilizada en la estructura metálica es de una pieza y su pendiente es la mínima recomendada por el fabricante. En caso de quebrar esas chapas para forzar un techo a dos aguas, la pendiente deberá aumentar para evitar los problemas de estanqueidad hidráulica que se generarían en la zona de cumbreras, con lo cual la supuesta solución no aportaría nada. Amén de las cuestiones estéticas que darían al edificio una forma de galpón (prohibidas expresamente en el código urbano en su punto 8.4.1.3.2.2.7) que se evita con el proyecto arquitectónico propuesto por el club, el que ofrecerá al caminante una fachada digna para nuestra ciudad. Su proyecto lejos está de compatibilizar los intereses de todas las partes, responde a la necesidad de su cliente, pues su propuesta no atiende las necesidades más elementales del usuario del edificio (el club), como es que básicamente no se inunde o que su techo respete las pendientes mínimas indicadas por los fabricantes de la cubierta. Está en los concejales el decidir si la ciudad tendrá un polideportivo más apto para la práctica de deportes federados, útil para los Juegos Panamericanos 2019 y para la ciudad o bien el club deberá demolerlo.






























