La ley nacional de educación 26.206 establece la obligatoriedad de la escuela secundaria. Pero han pasado más de dos años desde su sanción y muy poco ha hecho el Estado para garantizar el derecho a la educación de todos nuestros jóvenes y adolescentes. Comienza la etapa de inscripción para el 2009 y todos, docentes, alumnos y padres esperamos respuesta y definiciones que no llegan. Somos conscientes de que el problema más que coyuntural es estructural. La crisis social, con sus expresiones de miseria, violencia y marginalidad; los cambios en el mundo del trabajo; el creciente desarrollo de las nuevas tecnologías y las nuevas expresiones de la cultura juvenil ponen a la escuela secundaria en una encrucijada. Los crecientes niveles de deserción escolar y las dificultades que todos los docentes enfrentamos en nuestra tarea cotidiana muestran a las claras la imperiosa necesidad de repensar nuestras escuelas. Pero es justamente la profundidad del problema lo que reclama respuestas urgentes de parte de las autoridades. Sin proyectos claros y sin los fondos necesarios, la obligatoriedad del nivel anuncia nuevas dificultades. Los jóvenes de decenas de barrios de Rosario y de localidades de la región necesitan una escuela secundaria que les garantice el derecho a finalizar sus estudios. Los reclamos de la comunidad de la Escuela Nº 825 por la construcción de un secundario en el Barrio Parque Casas son la expresión más visible de un reclamo generalizado. Localidades como Zavalla y Alvear necesitan, al menos, una escuela secundaria pública. Nadie puede negar la necesidad de una escuela técnica en la ciudad de Granadero Baigorria. Lamentablemente hoy no se está construyendo ninguna de estas escuelas. Se trata de que el gobierno de Hermes Binner deje de hablar de la importancia de la educación y empiece de una vez a actuar en consecuencia. Anunciando la creación de escuelas y la construcción de nuevos edificios y generando todos los cargos y horas cátedra necesarios. Este es el reclamo de docentes, alumnos y padres. Este es el reclamo de todos. Porque en el futuro de nuestros jóvenes se juega el futuro de nuestra provincia.



































