El cónsul argentino en Florianópolis, Alejandro Verdier, afirmó ayer a la tarde que "todavía hay esperanzas" de encontrar con vida al turista desaparecido el viernes pasado junto a su hija de 7 años en una zona costera rocosa y agreste de esa isla brasileña.
El funcionario dijo que al turista argentino, Javier Caballero, de 41 años, y su hija Trinidad "se los busca en el mar pero también por tierra", ya que podrían estar heridos e imposibilitados de regresar por sus propios medios.
Destacó que "el operativo de búsqueda continúa" casi sin pausa y "se mantendrá en el tiempo", de acuerdo con el compromiso asumido por las autoridades locales.
"No está descartado que puedan estar perdidos entre la vegetación. Todavía hay esperanzas. No descartamos que aparezcan con vida", dijo Verdier.
El viernes pasado al mediodía Caballero y sus hijas Candelaria de 9 años y Trinidad de 7 salieron a caminar por el morro en la zona de playa Ingleses, pero no volvieron al hotel.
La esposa de Caballero, Analía, se alarmó cuando eran las 21 y no habían vuelto ninguno de los tres, por lo que dio aviso a la policía local.
La búsqueda se prolongó sin éxito hasta las 2 del sábado, y ya a la mañana un grupo de pescadores halló a Candelaria sola, perdida y en estado de shock: la nena contó que su hermana había caído en un pozo con agua y que el padre intentó rescatarla y después no los vio más.
El cónsul argentino dijo que a Caballero y su hija "se los busca en el mar, pero también por tierra", ya que no se descarta que ambos puedan estar heridos entre las rocas.
Verdier destacó la "enorme cantidad de voluntarios" que se encuentra "buscando por agua y por tierra" a los dos desaparecidos y explicó que al menos durante toda esta semana "la búsqueda continuará como hasta ahora". "Transcurridos nueve días, se reformula el operativo", explicó el cónsul al señalar los procedimientos que rigen en la zona a los equipos de rescate. Los rastrillajes, en los que toma parte activa un helicóptero, se efectúan desde el sábado entre las 5 de la mañana y las 9 de la noche.
"Candelaria estuvo toda la noche sola, perdida; gracias a Dios la pudieron encontrar. Ella relata que la hermana se cayó al agua y el padre se tiró a buscarla. Solo dejó un celular, la nena estuvo toda la noche sola y lo usaba para alumbrarse", explicó Germán Greco, un tío de la chica.
Sobre el estado de salud de la pequeña, Greco contó que estaba bien, con "algunos rasguños pero que ahora está muy contenida", al tiempo que reveló que gran parte de la familia viajó a Brasil para acompañar a la nena y a su mamá.
Asimismo, el tío de las niñas explicó que el día anterior Caballero y las niñas habían ido a caminar por ese lugar y les habían mandado fotos por WhatsApp.
Sostuvo que el morro es una zona peligrosa porque hay que caminar a la vera del mar, pero aclaró que no había carteles que impidieran el paso.
El cónsul argentino apuntó a su vez que "la gente no conoce la geografía y suele salir a hacer trekking", a menudo saliéndose de los senderos y las zonas más frecuentadas por los turistas.
El sendero donde se perdieron Javier Caballero y sus dos hijas, en el norte del estado de Santa Catarina, se llama Trilha do Costao dos Ingleses y conecta la Praia dos Ingleses (donde ellos estaban hospedados) con la Praia do Santinho.
El camino que recorrieron es un sendero rocoso, llamado en portugués trilha. Hicieron el trayecto sin guía.
Los servicios de excursiones locales, la caminata no presenta dificultades mayores. Los paseos empiezan y terminan en la Praia dos Ingleses, en el norte de la isla. Se trata de un camino circular que dura 3 horas. Por la dificultad en el acceso, que hace que una asistencia de emergencia pueda tardar más de tres horas, las empresas obligan a los excursionistas a llenar la renuncia de responsabilidades antes de realizar la actividad.
La familia Caballero es de Wilde, partido de Avellaneda. Habían llegado a Florianópolis el viernes 15 y planeaban quedarse hasta hoy.