Desde hace dos años a esta parte la inseguridad en este barrio ya se torna insoportable. Todos los días hay arrebatos, rotura de vidrios de autos en los semáforos para robar carteras, asaltos a mano armada a transeúntes y comercios por parte de motochorros, y falta total de patrullaje de la comisaría 8ª. Hace más de un año 500 vecinos nos movilizamos desde el shopping hasta la comisaría para entregar un petitorio exigiendo mayor patrullaje y prevención. Fuimos atendidos por el comisario inspector Marcelo Luis Casajuz, quien se comprometió a intensificar los controles en el barrio. Por supuesto esto duró una semana y después volvimos a la "normalidad", o sea a los hechos delictivos reiterados y a cualquier hora del día. A esto debemos sumarle la total falta de iluminación del predio perteneciente a la provincia de Santa Fe, donde funciona la escuela técnica Nº 471 "Rodolfo Rivarola" en las calles Jorge Canning y Junín, y se extiende dos cuadras hasta Echeverría. Este lugar con frondosos plátanos de más de 30 metros, se ha convertido en un privilegio para los delincuentes que se esconden en las sombras para atacar a sus víctimas. Por el momento, sólo ha habido heridos por golpes y mujeres arrastradas por los arrebatadores; tal vez debamos esperar alguna víctima fatal para que las autoridades policiales se dignen a actuar y las de la provincia a iluminar el predio. Los vecinos estamos cansados del latiguillo "y dale gracias a Dios que no te pegaron un tiro".




































