Mientras que desde el Estado nacional se considera un éxito el incremento de venta de autos y motos en nuestro país con el consiguiente beneficio para la industrialización, por otro lado en nuestra ciudad se quiere evitar el uso del automóvil. Además, se quiere impedir su ingreso de vehículos en todo el centro y macrocentro, algo que ya se hizo y fracasó. Me pregunto: ¿por qué en Suiza, con una población de más de siete millones de habitantes y el tamaño de la provincia de Tucumán, existen pocos autos? Y la respuesta es que el servicio de transporte público, llámese tranvías, trenes o colectivos, es perfecto y circula con horarios al minuto. ¿No será que el nuestro es malo o no existe?, cómo en el caso de los tranvías y trenes, que hemos destruido mostrando nuestra viveza criolla, mientras que por ejemplo en Milán todavía circulan los tranvías que nosotros tiramos a la basura. Entonces y para no ocasionar más daños al transporte y a sus usuarios, automovilistas o motociclistas, ¿no será mejor dejar las cosas como están hasta tanto tengamos un servicio de transporte público óptimo para todos, y que cada uno de nosotros si decide entrar donde el tráfico es denso, asuma la responsabilidad de saberlo y aceptarlo. Todo esto, sin perjuicio de hacer carriles exclusivos para lo único que tenemos, los colectivos. No pretendamos hacer proyectos válidos para Suiza en Rosario porque lamentablemente no son iguales, mal que nos pese.
Bernardo Feldman,
DNI. 6.007.780































