En las primeras horas del lunes un joven de 21 años que caminaba en la zona de
Riobamba y Rouillón fue blanco de un ataque despiadado efectuado con armas de calibre 9 milímetros.
Desde un auto en movimiento, a corta distancia, lo acribillaron con una ráfaga de disparos. Ocho de
los balazos le impactaron en el cuerpo dejándolo en grave estado. Está internado en el Hospital
Clemente Alvarez
Siguiendo la indicación de un allegado al herido, que fue testigo del incidente
y pudo identificar a los agresores, efectivos de la Agrupación Unidades Especiales de la Jefatura
llegaron ayer hasta una casa en Funes, en un barrio de viviendas con terrenos espaciosos, cercano
al aeropuerto de Fisherton. Buscaban a dos hombres jóvenes que habían participado de aquel intento
de asesinato.
Aunque los sospechosos no estaban allí a los policías que allanaron la casa a
las 15.30 les esperaba una sorpresa al trasponer la puerta del chalé de Yatay 2295. Adentro de la
casa se toparon con 19 paquetes forrados en papel madera conteniendo clorhidrato de cocaína.
También detectaron elementos utilizados para la elaboración de pasta base y estiramiento de esa
sustancia. A raíz del descubrimiento los efectivos de la Brigada de Investigaciones y Sustracción
de Automotores de la Unidad Regional II convocaron a personal de la Dirección de Prevención y
Control de Adicciones (DGPCA) y dieron aviso al juez federal en turno.
La evidencia. Allí se encontraron elementos de uso distintivo en una cocina de
cocaína. Estas se utilizan para el procesamiento, corte y disposición de esa droga para su
comercialización. En rigor en la casa no funcionaba una cocina: sólo estaban los insumos para
preparar la cocaína y 19 kilos de esa sustancia. Cada kilo se vende a los distribuidores mayoristas
a unos 20 mil pesos.
Allí fue detenida una mujer de 21 años que, según fuentes de la causa, es muy
allegada a un traficante de estupefacientes que cumple una condena a diez años en la cárcel de
Ezeiza: Ramón Giglione, alias "Campito", habitante de una franja de barrio La Tablada en Rosario.
En abril pasado la DGPCA desmanteló una cocina de cocaína en Buenos Aires al 6600 de Rosario y
detuvo a siete personas vinculadas a Giglione.
La presunción principal es que los autores del ataque a tiros de Riobamba y
Rouillón contra Julián T del lunes a la madrugada, que investiga la jueza de Instrucción Nº 12
Mónica Lamperti, son personas ligadas al tráfico de drogas.
Los miembros de la DGPCA hicieron un inventario de los elementos usados para
preparar la cocaína: dos prensas, cinco moldes para armar los panes, varias planchuelas para
modelarlos, 21 botellas de éter de 900 centímetros cúbicos de capacidad cada una, siete bidones de
acetona de 10 litros por unidad y uno de 15 litros, dos bolsas completas de lactosa de 50 kilos
cada una y una tercera por la mitad. Todo se encontraba embalado como si estuviera en tránsito
hacia otro destino.
Fuentes de la ex Drogas Peligrosas señalaron que fueron hombres de la Jefatura
de Unidad Regional II los que llegaron a la casa. No obstante dijeron que tenían en la mira a la
casa allanada desde hace seis meses y que eso está acreditado en la fiscalía Nº 1 y el juzgado de
Instrucción Nº 3 de los Tribunales Federales de Rosario.
La única detenida en la casa allanada es una joven de 21 años que es, según
fuentes policiales, hija de la mujer de "Campito" Giglione. Precisamente la madre de la detenida
ayer había sido apresada el 2 de abril pasado en la cocina de cocaína desbaratada en Buenos Aires
al 6600 de Rosario. "La presunción es que la actividad continuó con otras personas. Los elementos
encontrados en la vivienda de Funes más la identidad de la detenida dan una clara evidencia de
ello".
El guitarrero. Ramón "Campito" Giglione es un célebre narcotraficante de la zona
de la Villa del Tanque en barrio La Tablada conocido además por su actividad de guitarrista. En
septiembre de 1998 lo detuvieron en su casa, donde atesoraba una edición flamante de un CD
folclórico grabado en Buenos Aires y posters promocionando su disco "Guitarra para el corazón"
junto a mercancía de su otro oficio: 800 gramos de cocaína. En 2005 fue señalado por el crimen de
un balazo de Pacalo Salinas por el que finalmente lo condenaron dos años después a diez años de
prisión. Los investigadores lo ligan a la casa allanada ayer en Funes.