La presidenta Cristina Fernández de Kirchner afirmó que “hoy somos una sociedad más igualitaria que la semana pasada”, al promulgar la ley de matrimonio entre personas del mismo sexo que fue aprobada por el Senado en la madrugada del jueves pasado.
Durante un acto en Casa de Gobierno, acompañada por parte de su gabinete, legisladores, artistas y representantes de las organizaciones homosexuales, la presidenta dijo que “no son para mí las distinciones, sino para los miles de militantes de esta causa”.
La presidenta recordó cuando se sancionó la ley del divorcio y mencionó que un senador que había votado en contra “años más tarde se divorció y ahora está de acuerdo con esta ley”. “La vida nos va cambiando”, sostuvo y agregó que “estas cuestiones tienen que ver con la condición humana, con la aspiración a la igualdad, son cosas que no nos pueden dividir sino unir”.
La presidenta señaló que “no se le quitó nada a nadie, se dieron derechos a quienes no los tenían”.
La presidenta dijo que se alegró de realizar el acto de promulgación de la ley en el salón de los patriotas latinoamericanos de la Casa Rosada. “Pensé hacerlo en el salón de los científicos por los informes presuntamente científicos” que se esgrimieron en torno a la ley, indicó la presidenta. “Qué hubieran dicho Leloir, Houssay y Milstein si hubieran escuchado esas cosas”, apuntó.
“No hemos promulgado una ley sino una construcción social, transversal, diversa, plural, amplia, no le pertenece a nadie sino a la sociedad”, aseguró.
“Construir calidad institucional es esto”, subrayó y destacó el tono del debate en torno a la ley. “Es el tono que deben tener todas las discusiones políticas, con respeto, aceptando al que piensa diferente y luego se resuelve democráticamente”, afirmó.




























