Su designación lo tomó por sorpresa. “No lo imaginaba”, dijo. Y aseguró que el
llamado fue “repentino”. Sin embargo, sostuvo que asumirá en el cargo de director de
Tránsito porque “uno debe estar donde la necesiten”. Y ahora la necesidad es
restablecer el orden en una repartición golpeada.
Con esta carta de presentación, podría inferirse que Henry Fabro irá a cumplir con la
limpieza que quiere el intendente Miguel Lifschitz. Si bien el hasta hace horas responsable de
Fiscalización del Transporte buscó ser prudente en su diálogo con La Capital, se animó a poner
blanco sobre negro: “Los que no cumplieron tendrán que asumir su responsabilidad”. La
frase hace alusión directa a las sanciones que les corresponderán al personal que haya cometido
hechos de corrupción.
Por estas horas, tanto la administración municipal como la Justicia buscan esclarecer las
sonadas desapariciones de rodados, autopartes y motopartes en las que evidentemente hay culpables
internos.
“Pero no una mafia”, remarcó el flamante titular de Tránsito. “Decir eso es
exagerado; hay hechos puntuales”,
indicó.
Y luego se explayó sobre cómo organizará su tarea. “Vamos en busca de una gestión
innovadora en cuanto a la capacitación del personal, elementos de trabajo y tecnología, porque la
idea es revalorizar la función del inspector que debe estar al servicio de la sociedad”,
subrayó para dejar en claro que el cambio “debe darse también en el concepto que los
ciudadanos tienen” de estos
funcionarios.
—¿ Y(el renunciante Mauricio) Malano?
—Estaba investigando, pero quiso dar un paso al
costado. Todo esto desgasta.































