Los sabios griegos, herederos de la sabiduría de los sacerdotes egipcios manejaban profundos conocimientos de astronomía y astrología. Consideraban que a los conocidos movimientos de la Tierra, de los que surgen los días y las noches como así también las estaciones anuales, había que agregar un tercero conocido con el nombre de "nudación", debido a la vibración y balanceo del imaginario eje del planeta. Se generan así las eras cósmicas con una duración aproximada de 2.200 años cada una, por supuesto íntimamente vinculadas con el quehacer de la raza humana. Ahora se estaría aproximando la era de Acuario que trae adelantos científicos realmente inimaginables, pero quedaron atrás el romanticismo y la religiosidad como también el respeto a principios morales largamente aceptados, todos superados por un alarmante incremento de la violencia en todos los niveles y la proliferación de incontrolables vicios. Esta crisis mundial debe ser enfrentada con el eterno recurso que en mayor o menor medida se ha venido aplicando a lo largo de todos los tiempos, cual es la educación que en su más genuina esencia consiste en que a los seres humanos se los debe ayudar para que se tornen cada vez más inteligentes y sensibles en lugar de simples y egoístas memorizadores de conocimientos librescos. Los gobernantes de todas las naciones actualmente sólo tratan de resolver cuestiones financieras sin reparar en que hay que tratar de armonizar ordenando la mente y el corazón de los hombres. Alguien dijo cierta vez: "El problema individual es el problema del mundo".






























