Quiero hacer público mi agradecimiento, a los integrantes de la Patrulla Vial, que hace unos días, aproximadamente a las 22, auxiliaron a mi hijo en el acceso sur de Rosario y Ayolas, cuando una de las cubiertas de su coche se reventó. En este país, en el que estamos acostumbrados a que ningún sistema de emergencias funcione como es debido, donde la inseguridad es moneda corriente y el miedo a ser víctimas de asaltos, robos o arrebatos nos paraliza, donde el mal estado de las calles y avenidas nos hace cada vez mas vulnerables a sufrir accidentes, en el que arriesgamos nuestra integridad física y la de terceros, encontrarse con estos servidores es por lo menos reconfortante. Desconozco si pertenecen a un organismo público o privado, pero el solo hecho de que esta buena propuesta se haya llevado a cabo, debe merecer nuestro reconocimiento. Nobleza obliga, entre tanto maltrato que sufrimos cotidianamente como ciudadanos, estos pequeños grandes cambios, nos hacen sentir, aunque sea un poquito, más cerca del Primer Mundo.































