Esta es una carta de agradecimiento a todos los que colaboraron para que me sea restituida la línea telefónica. Al diario La Capital por haber publicado la nota (Telecom nos pone más cerca) el día 7 de agosto pasado; a la Oficina Municipal de Derechos del Consumidor por su atención de excelencia, brindada por funcionarios que escuchan y para los que no somos sólo un número de reclamo sino seres humanos. A la Comisión Nacional de Comunicaciones subdelegación Rosario le sugiero que el reglamento sea aplicado más estrictamente. A mis vecinos y amigos que me ayudaron en mi delicado estado de salud agravado por la falta de respuestas a esta situación de indiferencia por parte de los funcionarios de Telecom que según el reglamento "el cliente tiene derecho a ser tratado con cortesía, corrección y diligencia y a obtener respuesta adecuada y oportuna a sus requerimientos". El domingo pasado celebramos el Día del Niño, y como adultos debemos enseñarles que existen leyes como los artículos 41 y 42 de la Constitución, que amparan sus derechos como consumidores para que éstos no sean sólo enunciados, que puedan defenderlos, porque de lo contrario son vulnerados. Que aprendan la participación ciudadana desde temprana edad para afianzar valores como el respeto y la consideración hacia los otros, a fin de construir un futuro mejor.



























