El domingo 7 de febrero a las 17, en las proximidades de las calles Bransen y Las Heras (garita 17), un cuatriciclo color azul con una defensa delantera de hierro color negra y llevando dos menores de edad a gran velocidad, embistió y dio muerte a Dulce, un perrito querido por todo el vecindario. Este no es un hecho aislado, sucede permanentemente; las calles de Funes se han transformado en un territorio Dakar, ante la pasividad de todos. Les pido a las autoridades que tomen las medidas necesarias, a los vecinos que tomemos conciencia y a todos los que de una manera u otra podamos revertir esta situación, ya que el domingo le tocó a Dulce, no esperemos que nos suceda lo mismo a nosotros, nuestros hijos o nietos.
































