La pretensión de un padre de desconocer el reglamento de admisión del colegio San José y de alguna autoridad de presionar su modificación so pretexto que discrimina a los homosexuales es otra muestra de la intolerancia y autoritarismo de algunos activistas de esa minoría sexual (según estadísticas no llega al 4 por ciento en diversos países) y de algunos ideólogos progresistas que pretenden imponer sus creencias o intereses al resto de la sociedad. Esas posturas son antidemocráticas, niegan el pluralismo, deforman el concepto de discriminación (hay discriminaciones y proscripciones válidas, por ejemplo la no habilitación para conducir a los no videntes y la prohibición de la reelección indefinida) y niegan derechos y libertades básicas garantizados por la Constitución Nacional y tratados internacionales con igual jerarquía. Pretenden avasallar la libertad de expresión, la libertad de cultos (porque pretenden que la Iglesia Católica vuelva a las catacumbas, no se pronuncie ni opine, ni actúe conforme su doctrina). También la libertad de los padres para elegir el tipo de educación para sus hijos (en este caso escoger un colegio católico que enseñe conforme la doctrina cristiana); el derecho de las instituciones privadas de autogobernarse reglamentando la admisión, permanencia o expulsión de sus miembros; la libertad de asociación (¿también sería ilícito por ejemplo que un club que admita sólo morochos o gordos como asociados?); las facultades inherentes al derecho de propiedad (en mi propiedad está quien quiero y como quiero) y otros. Es equívoca la expresión "colegio de gestión privada" ya que aunque los colegios como el San José sean controlados por el Estado y reciban subvenciones de éste, su naturaleza jurídica es ser una persona privada. En la realidad hay discriminación injusta por diversos medios, autoridades y sectores en perjuicio de los católicos ya que llamativamente se ataca sistemáticamente a la Iglesia Católica buscando pelo a la leche aunque se refiera a cuestiones, creencias, moral y conductas que comparte con otras religiones. Así se la pretendió acallar en el debate sobre el llamado "matrimonio igualitario" sosteniendo que su oposición estaba basada exclusivamente en creencias religiosas, siendo que lo estaba también fundado en la biología, la sociología, el derecho y la moral que comparte con otras religiones. Volviendo al principio, si a ese padre no le gusta la posición del San José que recurra a otro colegio de su ideología o neutro. Y las autoridades correspondientes no deben atropellar la autonomía de dicha institución.


























