Soy estudiante de Arquitectura dependiente de la Universidad Nacional de Rosario. La facultad está ubicada dentro de la ciudad universitaria, en Berutti y Riobamba. Resido en la zona sur de Rosario y padezco todos los días desde hace cinco años la falta de una línea de colectivo que me lleve desde mi barrio a la facultad a la que asisto y que me traiga de regreso a mi casa. La única línea que me acerca a seis cuadras de la ciudad universitaria es el 133. Para regresar debo caminar ocho cuadras hasta la parada de colectivo. En horarios nocturnos o de mañana muy temprano, razones de seguridad ameritan por parte de los funcionarios correspondientes una reconsideración del recorrido de la línea 133, de modo que facilite el traslado de los estudiantes de la postergada zona sur de Rosario a la ciudad universitaria. Hace dos años durante la gestión del ingeniero Miguel Lifschitz, el intendente me manifestó textualmente: "... la solución a mi pedido depende la implementación de la tarjeta sin contacto y el trasbordo entre líneas. Estamos trabajando sobre este tema". Espero señora intendenta que tenga en cuenta mi reclamo, que es también el de muchos estudiantes.






























