Hace tres años la provincia empezó a entregar viviendas en el barrio llamado Zona Cero, en el extremo noroeste de la ciudad. Por innegable y calamitosa falta de previsión no construyeron simultáneamente las escuelas proyectadas. Las primeras familias que se mudaron pudieron ubicar a sus hijos en los establecimientos cercanos (Nº 133 y 1226), pero, ya entregadas más de 1.000 viviendas (no quiero dar datos falsos, pero creo que muchas más) esto resulta imposible. La solución puesta en práctica en el año 2014 fue instalar un aula móvil, cuyo alquiler le sale a la provincia 14.000 pesos, y que viene a disminuir el espacio disponible para los recreos de los alumnos (cualquiera que conozca algo del tema, o que simplemente tenga sentido común, sabe de la necesidad vital de espacio que tiene un niño). Además, para esos grupos sólo se crearon los cargos de maestro de grado, pero no de las especialidades, con lo que numerosos grados no tenían las horas de dibujo o música que corresponden de acuerdo a la legislación vigente. Ahora se proponen enviar otra aula móvil. ¿No sería más económico y razonable poner transporte que traslade los chicos a escuelas cercanas, de baja matrícula?


































