Un tema para quienes estén mejor preparados que yo a fin de debatir sobre una duda para aquellos que nos acercamos a los 60 años. La sociedad, el mundo, la comunicación, la solidaridad, la forma de progresar y ganarse la vida ¿han evolucionado o involucionado? Tal vez los hechos que describo a continuación no sean un ejemplo de valor para llegar a una deducción brillante pero existen. Hoy vemos programas de televisión donde por el sólo y simple hecho de soplar una pelotita, o pegarse otra con dulce de leche en la nariz, previo otras demostraciones de triste habilidad se llegan a ganar hasta 100.000 pesos. Recuerdo, no sin nostalgias, cuándo en el programa de Cacho Fontana había que saber al menos una historia, haber leído un libro o contestar sobre la vida de algún prócer, demostrando saber y enseñando a la vez a los televidentes. ¡Evolución o involución? Luego de un partido que aún hoy se recuerda entre Ñuls y Central en cancha de River, esa noche regresamos a Rosario las dos hinchadas juntas en el tren de Retiro a Rosario Norte. Unos festejaban y otros tristes se retiraban sin destruir nada y, por supuesto, sin sangre. Hoy ni siquiera se puede comenzar el partido y existen heridos, desmanes y policías cuestionados. ¿Evolución o involución? Siguiendo con el fútbol, hace unos cuantos años los únicos que iban presos por un rato, eran los borrachitos, hoy las hinchadas comercializan cocaína, la policía mira, los funcionarios de turno se debaten en explicaciones inútiles, repetidas y mentirosas. ¿Evolución o involución? Hace unos días se leía en La Capital la noticia que se había aprobado la ley contra la trata de blancas, y además que en Entre Ríos se habían cerrado los prostíbulos; en el mismo diario, el mismo día una noticia indicaba que en Brasil, país hermano, espejo y ejemplo para muchos que dicen hay que imitar, recibían clases de inglés 200 prostitutas para que atiendan a más clientes y ganen más dinero en el Mundial de 2014. ¿Evolución o involución? Años atrás, en el barrio, cuando había una emergencia los vecinos facilitaban de mil maneras el ingreso de una ambulancia; hoy las urgencias médicas en algunos barrios deben pagar peaje antes de llegar a intentar salvar una vida. ¿Evolución o involución? El respeto por el espacio que destina el diario a estas inquietudes y la innecesaria y conocida lista de cambios negativos que ha sufrido nuestra sociedad me limita a resumir, según mi humilde concepto, en pocas palabras lo sucedido, y es que desde hace dos o tres décadas los encargados de conducir, de dar ejemplos, de comunicar correctamente, es decir políticos, funcionarios, autoridades, jueces, comunicadores sociales, anquilosados gremialistas, e inescrupulosos industriales nos han sumergido en la sociedad del facilismo. Es decir, no labures, yo te lo regalo; delinquí, total por unos pesos yo te saco; niñas, no estudien si la televisión te muestra que ser botinera da mejores resultados y en menor tiempo. Una constante fábrica de héroes con conciencia de barro, y de potentados sin respuestas para sus enriquecimientos, total, Dios no lo sabemos, pero la Patria nunca demanda. El político te regala dinero para que lo vuelvas a votar, el policía hace la vista gorda para que lo coimees, el juez y el mal uso de los derechos humanos desvirtúan la ley, el periodismo sacrifica la verdad por una buena noticia; el gremialismo compra estancias con la venta de remedios oncológicos vencidos, los industriales fomentan el trabajo en negro. ¿Dónde están los héroes de hoy? ¿Dónde los ejemplos a seguir, y quiénes son los responsables directos de promoverlos? "Más alpargatas y menos libros", fue una frase desafortunada de alguien inteligente, pero algunos se la tomaron muy en serio. Nunca mejor aplicado aquello que "si la cabeza no responde, el cuerpo se deteriora y se pudre".































