El día 10 de octubre recibí asombrado dos facturas de dos líneas de celulares de la empresa Movistar a mi nombre y con mi DNI, que yo nunca había comprado. Me dirigí a la oficina comercial donde me hicieron completar un "formulario de desconocimiento de línea" que ya tienen confeccionado para estos casos, donde tuve que firmar y aclarar cuatro veces para que según me dijeron, mi firma sea analizada por un perito calígrafo que la compararía con las del contrato (que nunca me mostraron) y determinaría si la misma fue falsificada; además me informaron que las líneas no eran dos sino siete, ya que había cinco líneas más a mi nombre pero con tarjeta prepaga. Me pidieron que volviera en 20 días hábiles para darme la resolución del caso. Finalmente el resultado fue a mi favor y me entregaron un "libre deuda" con la empresa. Me comuniqué con la Defensoría del Consumidor, en donde me informaron que esto está ocurriendo muy frecuentemente y que si quiero agregar algo más al tema me dirija a los tribunales provinciales para realizar la denuncia de fraude. Averiguando los requisitos para obtener una línea celular de Movistar me dijeron que debo presentar el DNI (original y fotocopias), un servicio a mi nombre en donde figure mi domicilio, certificado completo de vacunas de mi perro y constancia de libre pecado de puño y letra de Benedicto XVI, entonces las preguntas caen de maduras: ¿quién controla a esta empresa y sus agentes de venta para que no hagan lo que se les da la gana?, ¿quién se hará responsable si dichas líneas son utilizadas para cometer algún delito?, ¿quién me garantiza que esto no volverá a ocurrir? Creo que desde la Defensoría del Consumidor deberían tomar medidas preventivas para evitar estos abusos. Estemos en alerta que la lotería de la estafa está en marcha y le puede tocar a cualquiera.
































