El nombre de Rubén Darío Balcarcel, asesinado la siesta de ayer en Empalme
Graneros, quedó registrado como el homicidio 105 en el departamento Rosario en lo que va del año
2009. Un número levemente superior a los 99 crímenes perpetrados en igual período del año anterior.
Analizando datos oficiales de esas muertes violentas, las cifras de la Sección Homicidios de la
Unidad Regional II sostienen que los crímenes en ocasión de robo (aquellos que despiertan la ira
ciudadana por la falta de seguridad) representan menos del 25 por ciento. Mientras que ese guarismo
trepa al 43 por ciento si se toman en cuenta los denominados "ajustes de cuenta" y las reyertas
callejeras. Para los pesquisas consultados, entre el 50 y el 60 por ciento de esos "ajustes" son
por cuestiones relacionadas al submundo de la droga. Y sólo un 5 por ciento fueron casos motivados
por razones pasionales. En tanto, el análisis indica que el 62 por ciento de los asesinatos se
produjeron con armas de fuego y el 31 por ciento con arma blanca.
Barrios calientes. En la ciudad de Rosario las seccionales que encabezan el
ránking de crímenes son las de la zona sur: 11ª (Saladillo), 15ª (), 16ª (La Tablada)y la
subcomisaría 19ª de barrio Las Flores. Le siguen la 12ª (Ludueña) y la 20ª (Empalme Graneros), en
el noroeste, y la 19ª, en el sudoeste. En la vecina localidad de Villa Gobernador Gálvez la
jurisdicción que tiene mayor cantidad de muertes violentas es la de la seccional 26ª.
Asimismo, los meses donde se produjeron más asesinatos fueron enero con 14
casos, agosto con 12 y octubre con 15, marcando hasta ahora el récord del año.
Desde la óptica policial, el 73 por ciento de todos los homicidios están
"esclarecidos", es decir que sus presuntos autores fueron detenidos y hoy están a disposición de la
Justicia que será la que determinará su culpabilidad o no. De esas detenciones, 71 estuvieron en
manos de efectivos de seccionales policiales, Unidades Especiales y la Agrupación Cuerpos de la UR
II.
Los investigadores indicaron que para cuantificar mejor los homicidios y sus
móviles, a los 105 crímenes que hubo en el año se les debe restar la aparición de tres fetos y dos
asesinatos accidentales. Dos de esos fetos fueron hallados en un volquete de residuos en Casiano
Casas y Ghiraldo el 15 de julio y el restante en un baño del hospital Alberdi el 3 de agosto.
En cuanto a los homicidios accidentales, uno ocurrió el 12 de agosto cuando
cuatro ladrones llegaron a la empresa Laminex de Junín al 6100 y le arrebataron a Gastón Luszczak
un maletín con 130 mil pesos. El trabajador quedó en medio del fuego cruzado y recibió un disparo
por la espalda que partió del arma del vigilador privado que lo custodiaba. El balazo fue
involuntario. El otro fue el 20 de agosto en un almacén de Biedma 6090, en barrio Bolatti. El
suboficial de la policía Eduardo C., de 45 años, trató de frustrar un asalto en el comercio de su
pareja y accidentalmente mató de un balazo al vecino Ricardo José Casanova, de 63 años.
Morir en Rosario. De los 105 homicidios registrados hasta ayer, 32 se produjeron
en lo que la policía denomina "ajustes de cuenta", es decir los asesinatos que se producen en el
marco de la disputa por venta de drogas, los conflictos entre bandas delictivas por controles de
determinadas zonas y sus respectivos vueltos, y los conflictos entre barras bravas de los clubes.
Sólo para mencionar algunos casos como ejemplos se pueden recordar los homicidios de los barras de
Newell’s Pablo Pela Gómez y Gabriel Sánchez. El primero murió el 21 de octubre tras recibir
cuatro balazos en Ovidio Lagos y pasaje Monroe cuando estaba a bordo de su auto. Sánchez, por su
parte, fue asesinado de tres balazos en el Fonavi de Alice y Lamadrid el 17 de octubre.
Otro caso que entraría en el rubro "ajuste" sería el del supermercadista chino
Weng Zhi Quing, de 36 años, quien recibió una certera puñalada por la espalda tras una discusión
con otros comerciantes orientales frente a un súper de Centeno al 1300 y murió el 16 de junio, tras
agonizar nueve días. Los investigadores observan entre los "ajustes" un incremento de entre un 50 y
un 60 por ciento en los crímenes ligados al mundo de la venta de drogas. A este segmento
estadístico se le pueden sumar los 10 asesinatos en reyertas callejeras como el de Sergio Romero,
el hombre de 28 años herido en una pelea entre familias de barrio Toba el 27 de agosto último.
Inseguridad. Dentro del concepto "en ocasión de robo", rubro ligado
necesariamente al termómetro de la inseguridad ciudadana, en lo que va del año en el departamento
Rosario se produjeron 24 homicidios. Un caso testigo en este segmento estadístico fue el asesinato
de Darío Tirabassi, el repartidor de golosinas baleado en la boca durante el miércoles 14 de
octubre al mediodía en un asalto en barrio Saladillo.
Problemas personales. De la totoalidad de homicidios ocurridos hasta ayer, 10
corresponden a "riñas familiares". Casos similares al ocurrido el 10 de enero en el que José Damián
Saluzzi, de 28 años, estranguló a su hermana Analía, de 35, en su casa de Milán al 2400. O el doble
crimen que tuvo como protagonista el 10 de septiembre a Estanislao Lalo Repetto, de 20 años, quien
aquella madrugada desató una espiral de violencia en Marull al 200 que terminó con la vida de su
único hermano, de 22 años, y la de un vecino de 87 años.
Dentro de los mal denominados "crímenes pasionales" se registraron 5 hechos. Uno
de los más conmocionantes, por el grado de violencia, fue el que tuvo como protagonista a Florencia
Corbalán, una mujer de 29 años, madre de una nena de 8, a quien su ex pareja mató de 16 disparos en
el negocio en el que trabajaba en Villa Gobernador Gálvez.
Las fuentes consultadas indicaron que en una veintena de casos "los móviles no
están especificados". De los 105 crímenes, 60 se produjeron con armas de fuego y 30 con arma
blanca. Los restantes con distintos objetos o golpes. "Lo que se nota es un aumento de la violencia
a la hora de matar. Existen conflictos que hace unos años atrás, no muchos, se resolvían con otros
códigos, a las trompadas, y hoy se dirimen a los balazos", comentó una fuente consultada.