Edición Impresa

Emotiva misa en apoyo del cura amenazado

Una emotiva misa celebraron ayer en la parroquia Nuestra Señora de Caacupé, de la Villa 21-24, del barrio porteño de Barracas, unas dos mil personas que se solidarizaron con el sacerdote José María Di Paola, quien el lunes de la semana pasada fue amenazado de muerte por narcotraficantes.

Lunes 27 de Abril de 2009

Una emotiva misa celebraron ayer en la parroquia Nuestra Señora de Caacupé, de la Villa 21-24, del barrio porteño de Barracas, unas dos mil personas que se solidarizaron con el sacerdote José María Di Paola, quien el lunes de la semana pasada fue amenazado de muerte por narcotraficantes.

La celebración eucarística fue presidida por el obispo auxiliar de Buenos Aires, monseñor Oscar Ojea, y concelebrada por una docena de sacerdotes que trabajan pastoralmente en las villas.

"Y Pepe no se va". La gente vivó al religioso amenazado, al grito de: "No se va y Pepe no se va". Tras el oficio el sacerdote improvisó un mensaje, en el que reiteró que no dejará el asentamiento. El padre Pepe, como lo conocen todos, advirtió: "Ni pienso irse de la villa porque esta es mi casa y los villeros son mi familia".

Di Paola sostuvo además que recibió llamados de apoyo del ministro de Justicia y Seguridad, Aníbal Fernández, y del jefe de gobierno porteño, Mauricio Macri.

El último jueves, Di Paola, que vive y trabaja en la Villa 21-24, confirmó que recibió una amenaza de muerte al ser interceptado la noche del lunes por un desconocido que le advirtió en dos oportunidades: "Rajá de acá, vas a ser boleta".

"Te la tienen jurada", le dijo alguien que le cortó el paso mientras circulaba en bicicleta por las calles de ese asentamiento, donde desarrolla su tarea pastoral y de prevención de la adicción al paco.

Di Paola vinculó el episodio al reciente documento en el que los sacerdotes de la pastoral villera denunciaron que "la droga está despenalizada de hecho" en las villas de emergencia de la ciudad.

"Cuando este tema deje de estar en la televisión, vas a ser boleta", afirmó el sacerdote que le reiteró el agresor. l (DyN)

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario