La mujer de 87 años que había sido desalojada de su casa en Madrid al no poder afrontar el costo del alquiler, lo que se convirtió en el disparador del acampe en la histórica plaza de Puerta del Sol en reclamo por la crisis de la vivienda, alcanzó un acuerdo con la empresa propietaria del departamento para regresar por un precio que no supera el 30 % de sus ingresos netos.
La propia Maricarmen Abascal deberá ratificar el acuerdo alcanzado por su familia, su abogada y el Sindicato de Inquilinas de Madrid y Urbagestión Desarrollo e Inversión SL, para volver a la casa del barrio de Retiro donde vivió los últimos 71 años.
Mientras tanto, unas 600 personas en unas 350 carpas amanecieron este lunes en Puerta del Sol, y este domingo otros manifestantes se sumaron a la lucha pese a la lluvia y se preparaban para la tercera noche de protesta por el derecho a la vivienda.
Los organizadores, entre ellos el Sindicato de Inquilinas, condicionan la continuidad de la manifestación al contenido del decreto de vivienda que el gobierno tiene previsto tratar este martes.
Maricarmen, internada desde que fue desalojada el pasado miércoles, estaría lista para volver a la casa después del arreglo que incluye un alquiler por ocho años a un costo que no superaría el 30 % de sus ingresos netos, "una renta muy por debajo del precio del mercado", según indicaron.
El Ayuntamiento de Madrid mostró su satisfacción por haber contribuido a la resolución de este conflicto y agradeció "el talante estupendo de las partes" durante la reunión.
"Llega tarde"
La abogada de Maricarmen, Esther Duro, celebró el acuerdo como "muy positivo", aunque sostuvo que "llega tarde" ya que el desahucio provocó una situación de "violencia institucional" contra la anciana inquilina. También expresó su deseo de que esto sirva para cambiar el paradigma del sector y para aprobar este martes el decreto de vivienda.
La portavoz del Sindicato de Inquilinas de Madrid, Carolina Vilariño, sostuvo que este acuerdo es "un claro ejemplo de que la lucha sindical sirve".