Estoy completamente de acuerdo con lo expresado el jueves por un lector sobre el uso del casco y de las motos. Pienso que el Estado no tiene autoridad para obligarnos a ciertas cosas, mientras no lesionemos derechos de terceros. Y si alguien se accidenta sin casco, debe ser un agravante en su contra, y no en contra de quien lo choca, eso es obvio. Pero acá hay concejales tan necios que hasta se les ocurre prohibir que anden dos personas en una moto porque así actúan los motochorros. ¡Son unos bobasos! Con el mismo criterio, deberíamos prohibir la actividad política, porque los políticos son casi todos chorros. Los argentinos estamos acostumbrados a no hacer valer nuestros derechos, y dejamos que avasallen nuestras libertades. Lo mismo pasa con el cinturón de seguridad: el Estado no tiene autoridad para obligarnos a usarlo. Dicho esto, también digo que, por supuesto, hay que usar casco y cinturón, pero por convicción y no por imposición y afán recaudatorio.





























