El intendente Miguel Lifschitz descartó de plano ir por un tercer mandato en la Municipalidad al expresar: “Ya definí que mi futuro político no está en Rosario”. Leo esta declaración con gratitud en La Capital. No voy a juzgar los aciertos ni los errores de Miguel, pero es hora de una administración con otra dinámica. Ojalá los rosarinos tengamos la bendición de Dios de encontrar a una persona proba, honesta, inteligente y capaz de gestionar eficientemente esta hermosa ciudad. ¿Será mucho pedir?, ¿habrá alguien así? Rosario espera ansiosa una administración más eficiente y con menos politiquerías baratas. De todas formas Miguel, gracias por los servicios prestados.



























