Me voy a referir a dos hechos concretos de la polinización compartida. El primero de los hechos sucedió hace diez días en la provincia de La Rioja, donde un señor apellidado Herrera ganó las elecciones provinciales siguiendo el viejo y reiterado concepto de un com-provinciano de él que llegó a presidente de la Nación, con una frase que ha sido célebre durante más de una década por su inverso efecto y que es el “Síganme que no los voy a defraudar”. Este señor Herrera llegó a la Gobernación de La Rioja por medio del tradicional latiguillo y empleó básicamente los mismos conceptos que el ex presidente. Luchó en la Legislatura provincial de La Rioja contra la política minera del anterior gobernador y el pueblo riojano lo siguió hasta el punto de crear una crisis institucional en dicha provincia, lo que originó la renuncia del anterior gobernador, y que él ganara en las elecciones que se produjeron en forma adelantada debido a la crisis institucional ya mencionada. Una vez en el poder hizo exactamente todo lo contrario a lo que había dicho y siguió con la política minera que había criticado. En Las Palabras, Diccionario de Disparates Políticos, de Hugo Caligaris, se dice: “Noticias del paraíso: fuentes autorizadas confirmaron la versión de que los conflictos de público dominio allí ocurridos, se debieron al hecho de que Adán era oficialista y Eva opositora. Invitados a comentar los efectos de la sanción ejemplar que recibieron nuestros corruptos abuelos, los voceros confiaron: “Créase o no, desde entonces todo ha ido de mal en peor. No solo seguimos viviendo en el paraíso de la corrupción, sino que estamos abriendo nuevas sucursales en América”. Como consecuencia de todo esto, queridos hermanos americanos, podemos ver que la mala polinización se va extendiendo y en Brasil nos acabamos de enterar de que el primer ministro de la presidenta ha renunciado por un aparente escándalo de corrupción. Los hermanos Schoklender esperan que el doctor Oyarbide lo juzgue y mientras tanto desaparecen numerosos cheques que estarían sin fondo de la registración del Banco Central de la República Argentina. Todavía podemos entender, si nos animamos, a analizar aquel viejo eslogan que rescato del Arca de Noé: “Si el portero es malo, hay que echar al gerente”. Papas fritas y good show.
Doctor Héctor Rivero





























