Los centros de jubilados existen porque allí reciben los bolsones de comida gratis todos los meses, porque allí, por medio del Pami, pueden viajar gratis o casi a diversos lugares. Porque por medio del Pami reciben varios servicios de asistencia sanitaria y medicamentos gratis o casi. Yo sostengo con firme seguridad que si los gobiernos nacionales, el actual y los anteriores, hubieran pagado el 82% o lo que la Suprema Corte ha ordenado, a todos sus jubilados y pensionados, estos llenarían los carritos de los supermercados con toda la comida que les haría falta; los bolsones estarían totalmente demás; viajarían a donde se les ocurriera pagando lo que hiciera falta con su buena jubilación, los viajes del Pami estarían totalmente demás. También se harían atender sobre su salud donde quisieran y comprarían sus medicamentos donde más les convinieran, los servicios de Pami estarían totalmente de más. Y sobre todo no tendrían que agradecer a nadie lo que reciben ahora casi como una limosna. Conclusión: cuando los jubilados y pensionados cobren el 82%, los centros de jubilados y el propio Pami dejarán de existir por innecesarios y los gobiernos de turno se quedarán por fin sin una poderosa herramienta de casi sometimiento a los adultos mayores.































