Hace ya tiempo me permití enviar una nota referida a este tema: el río Paraná frente a Rosario. Hoy me permito reiterar algunos conceptos y reflexiones. Como hijo nativo de Rosario, ciudad que amo a la distancia y de la cual estoy ausente desde hace muchos años, no pude menos, en aquel entonces, que sentir visceral alegría al informarme sobre el complejo cultural Puerto de la Música, en un esfuerzo más de la ciudad para encaminarse hacia la excelencia. En esa oportunidad formulé una propuesta que reitero hoy. Desde hace años me pregunto por qué Rosario no es sede de competencias internacionales de remo. Tiene el río, el bellísimo río, que es un don de la naturaleza. Tiene una muy buena cantidad de clubes de remo, algunos de prestigio internacional; lo mismo que, desde antaño, sus remeros. Tiene infraestructura y atractivos, propios y aledaños, para conformar un buen paquete turístico y cultural. Hoy, que el mundo clama por actividades no contaminantes, la ciudad y su río podrían enarbolar una nueva bandera en los certámenes de sanas competencias deportivas.Que interesante es, entonces, pensar y esta es una propuesta concreta, incorporar a Rosario como sede internacional de competencias de remo, en sus distintas categorías. Interesarse en ello y resolverlo está en manos de las entidades deportivas específicas, las fuerzas vivas y en especial, de las autoridades municipales.































