Fraticelli espera que el procurador de la Corte, Agustín Bassó, impulse el juicio político del
juez de Sentencia Fernando Vidal, quien lo condenó en mayo de 2002 a prisión perpetua. “Yo
aspiro a que lo destituyan y vaya preso. No lo digo por rencor sino porque un juez que arma una
sentencia alterando prueba y rechazando otra no puede ser juez”, reiteró ayer.
“Vidal me tuvo preso en un lugar que fue una morgue: mi habitación
en la alcaidía de Melincué fue un sitio donde en otro tiempo se acumulaban los cadáveres. Incurrió
en prevaricato al utilizar hechos falsos en mi contra, como que Natalia era un estorbo, y denegó
pruebas, que son las que ahora, al ser aceptadas, permiten mi absolución. Denegó mi libertad por
peligrosidad procesal diciendo disparates como que me podía ir a otro país para ejercer la
docencia. La peligrosidad procesal hay que probarla con hechos evidentes y no con
conjeturas”.
“Lo que le pido a Binner es que la provincia asuma el error
judicial cometido para no repetirlo. Se tuvo preso a dos seres inocentes con la participación de
funcionarios judiciales que utilizando la mediatización sin límites pusieron en ridículo al Poder
Judicial de Santa Fe. Si el procurador recurre la sentencia que me absolvió va a profundizar el
absurdo”, dijo.
También reclama el jury para el fiscal de Cámaras Fernando Palmolelli y
el camarista Gustavo García Méndez. Todos participaron en el impulso y convalidación de la condena
que lo mantuvo preso cuatro años y nueve meses: entre noviembre de 2000 y agosto de 2006.
























