Otra vez logramos leer y así poder interpretar el pensamiento del ministro Antonio Ciancio, respecto a los pronósticos de precipitaciones torrenciales que se anuncian con insistencia a partir de octubre ocasionadas por el fenómeno del Niño y sus derivaciones de potencial agravamiento por el manejo anárquico de sus cursos de desagote en la cuenca del Carcarañá. El ministro declara que si es necesario, por decreto avanzará en la creación de comités de cuencas del Carcarañá y el Saladillo, para coordinar y planificar obras y así evitar conflictos: “Donde no hay consenso, reina la anarquía”, dice el ministro; yo agrego la que está en plena vigencia, ya que a lo largo del río se siguen ejecutando obras con canales de desagüe incluidas, suponemos que sin contar con la aprobación de Medio Ambiente de la provincia. O ante la vista gorda de sus responsables. El ministro en sus declaraciones circunscribe las acciones a un sector que afecta a las localidades de Sanford, Casilda, Chabás, Los Molinos, Arequito, diciendo que algunos quieren sacarse el agua de encima y otros no quieren que les llegue. Me gustaría ver al ministro en su casa ante un río que crece 60 centímetros por hora. Dice el ministro que nunca hubo tanto despliegue de acción, con máquinas, equipos, coordinación y dedicación para actuar en la zona mencionada y se lamenta por los conflictos, suponemos se refiere a los cortes de rutas y a los contratiempos judiciales que entorpecen su vertiginoso accionar para sacarse de encima los reclamos de esa región. Allí menciona la paralización de un aliviador mediante una acción judicial, que llevaría el agua de Arequito hacia el Carcarañá alegando que en Oliveros no querían que se hicieran estos trabajos, sin aparentes razones, ya que sería sólo de cuatro metros cúbicos por segundo el caudal que se agregaría a los 100 que lleva normalmente, y a los 800 (señor ministro, no son 1.000 como usted dice) que transporta en una inundación. Me pregunto por qué el ministro omite, que por debajo de las localidades mencionadas hay algunas otras que soportan los excesos hídricos del río Carcarañá, como Lucio V. Lopez, Pueblo Andino, Timbúes, Puerto Gaboto, y también Oliveros, más toda la población asentada sobre las márgenes, entre esas localidades que soportan los cada vez más frecuentes verdaderos aluviones. Estos aluviones transportan productos tóxicos que envenenan la flora y ahuyentan la fauna, sin que Medio Ambiente dé señales de vida ni el ministro acuse recibo del daño ecológico, ni de los daños materiales ocasionados. El ministro circunscribe el reclamo de una solución integral al presidente de la comuna de Oliveros con el argumento de que quiere desviar el río Carcarañá. Algo similar, pero en mayor escala que lo que él propone en Sanford. En todo caso sería sumamente positivo que por lo menos se enterara de que en la parte baja de la cuenca estamos hartos de las inundaciones en seguidilla y de que nos ignoren como si fuéramos invisibles, al menos mencionándonos a la hora de proponer soluciones. Sería bueno que si la propuesta mencionada es inviable, en realidad no lo parece, aunque en boca del ministro suene fantasiosa, con todos los medios que la provincia dispone propongan alguna que sí lo sea, para conseguir una solución integral y no una colección de parches que no conforman a nadie. Los comités de cuencas pueden aportar ideas, pero las soluciones debe aportarlas el Estado. Debo recordarle al ministro cuando se refiere a las localidades que han sido erigidas sobre líneas de agua, si es como él dice, lo han hecho sobre terrenos adquiridos legalmente que figuran en los planos de catastro y tributan sin ningún privilegio a la provincia y a las comunas correspondientes, por lo tanto es responsabilidad de la provincia la solución del problema. Este reclamo no es partidista es sólo una apelación al sentido común y se respalda en las aseveraciones del Papa, cuando dice dirigiéndose a los políticos: “No se sirve a las ideas, sino a las personas”.
Manuel A. Torres
DNI 6.029.173
La enfermedad de la desmesura
El vocablo griego Hubris deriva de hybris cuyo significado es “desmesura”. Ese pueblo endiosaba a sus guerreros tras las victorias, les gratificaba materialmente, les perdonaba sus excesos, entre otras cosas. Cuando se exacerbó la desmesura de estos luchadores los griegos comenzaron a llamarlos Hubris. El filósofo Heródoto sostenía que la Némesis (diosa griega de la venganza y la justicia) abatía todo lo que intentara descollar en exceso. Así, la Némesis puso en vereda a los Hubris retornándolos a lo que solían ser antes de la guerra, mientras que a los edificios o árboles muy altos les enviaba rayos para destruirlos, y rechazaba a los actores teatrales que robaban escena. La neurociencia no acepta a los Hubris como enfermos porque es un estado transitorio pero al tener un puñado de síntomas fácilmente identificables (exagerada autoconfianza, desprecio por los consejos ajenos, progresivo alejamiento de la realidad, toma de decisiones erróneas e imprudentes) los agrupa bajo el síndrome de Hubris. Este síndrome se ensaña en quienes desean ser políticos pues con el tiempo estarán obligados a portar una pesada mochila repleta de egocentría, narcisismo, megalomanía, soberbia, autoritarismo, creencia de infalibilidad e insustitución. El neurólogo y ex premier británico David Owen, tras estudiar seis años los cerebros de líderes políticos, informa que “las presiones y responsabilidad que conlleva el poder intoxican tanto a la mente que terminan afectando al juicio de los dirigentes”. Después de estar largo tiempo en el poder desarrollan paranoias, ven enemigos personales en cualquier opositor y sospechan de quien les hace la menor crítica. Cabe una única posibilidad de retorno de estos Hubris a la realidad: cuando cesan en sus mandatos o pierden elecciones comenzando un cuadro depresivo ante una situación que no entienden. ¿Sería factible que frente a la descabellada desmesura oficialista, la diosa Némesis concuerde con nosotros que éste es el momento final de nuestros Hubris? Creo que el país necesita no sólo un baño de humildad sino otro baño de realidad que nos haga conocer verdaderamente cual será nuestro destino en nuevas manos.
Rubén Mario Baremberg
DNI 6.012.531
Injusticias que duelen
Con profunda pena, me entero que el juez de la Corte Suprema de Justicia, Carlos Lorenzetti, confirmó a la fiscal Fein que siga al frente de la investigación del asesinato del fiscal federal, Alberto Nisman, no dando lugar al pedido de la querella, ex esposa del fallecido mencionado, la doctora Salgado, quien representa a sus hijas. ¡Qué drama enfrentan estas dos criaturas en este mundo de hipócritas y mentirosos! Otro tema al que deseo referirme es a un suceso que ocurrió hace unos días en la inmoral entronación que se hizo Manzur, adelantándose a la Justicia se proclamó gobernador de Tucumán en el Parque 9 de Julio. Asistían miles de militantes de La Cámpora. Los arreados de siempre, los que cobran un privilegiado salario con fondos del Pami, tan sólo por ser ñoquis. Esta obscenidad priva a los verdaderos dueños del Pami, a los jubilados, de obtener prótesis, drogas oncológicas, medicación, internaciones. ¿Qué llamó mi atención en esa fantochada? Visualicé la grotesca humanidad de José Alperovich, despeinado, gritándole al publico presente cuánto los quería, que no lo olviden. Dos fornidos individuos lo sujetaban evitando que se cayera. Daba lástima verlo y la voz estridente le salía totalmente distorsionada. Es, sin lugar a dudas, el ocaso de un feudal que hizo mucho daño a los tucumanos. Ignoran que en este mundo se pagan los pecados en el momento menos pensado. Lo digo sin ironías, ni tampoco lástima.
Alejandra Pérez Ortega
DNI 10.115.142
Tucumán
En todos lados se cuecen habas
Durante las campañas todos tratan de diferenciarse, todos quieren demostrarse transparentes, inmaculados. Todos se encargan de mostrar lo malo que son los demás, y sin embargo se olvidan de quienes forman parte de sus filas. “Cambiemos”. Mauricio Macri se canso de hablar de la corrupción del FPV, de la política de amigos, de la obra pública para los conocidos. Y ahora Mauricio, ¿como explicamos lo de Fernando Niembro? Adonde queda todo lo dicho. Pero cuidado que exista un Niembro en el PRO no significa que no existan los Lázaros en el FPV. El menú de corrupción en Argentina es variado. Durante años se acuso a un señor como Lázaro Báez de un enriquecimiento patrimonial exponencial, de empleado bancario a multimillonario en cuestión de años sin más mérito que el de ser amigo del matrimonio presidencial. Ahora, desde el PRO tienen para ofrecernos a un dirigente como Fernando Niembro, otrora secretario de Prensa y Difusión de Menem, que crea una empresa para facturar millones al gobierno de la ciudad. La política en Argentina huele mal, nadie está libre como para acusar al otro. En 2001 la sociedad reclamó “que se vayan todos”, y nadie se fue. Son todos los mismos, las prácticas son las mismas, y consecuentemente tarde o temprano los resultados van a ser los mismos. La responsabilidad es nuestra, si votamos al que roba, el posterior reclamo qué sentido tiene. Mientras sigamos votando a los mismos, no podemos esperar resultados diferentes, y nos tenemos que hacer cargo de las elecciones que hacemos. La democracia en Argentina hace rato que cumplió la mayoría de edad, y como persona plenamente capaz debe hacerse cargo de sus decisiones.
Martín Klartic DNI: 26.977.043
Leones (Córdoba)
Una necesidad urgente
Nuevamente el humo negro de la mina contaminante de Río Turbio ahoga la voz de los que reclaman. La señora presidente se cree ama y señora del sur argentino, lo demostró en cada uno de los actos de gobierno. Desde que conoció a Néstor Kirchner en La Plata, ambos planearon el ascenso al poder y el incremento descomunal del patrimonio que realmente acumularon ellos y sus socios y amigos, no les importó si lo hacían a costa del sacrificio y/o pérdida de bienes de humildes ciudadanos del sur, norte, este y oeste del país. Los derechos de los ciudadanos los respetaron en discursos sofistas, en cartelería y publicidad que les paga el Estado. No queremos más mentiras, reclamamos con todo derecho que la señora presidenta haga números correctos y pague la deuda social que tiene con los jubilados y jubiladas del país, que se siente con el ministro de Economía, con el presidente del Banco Central y que busque los asesores adecuados para que las finanzas del país no sean deficitarias pero los gobernantes deben hacerse cargo de la corrupción de sus actos de administración con fraude y malversación. Necesitamos, antes del 4 de octubre de 2015, el decreto de necesidad y urgencia del Poder Ejecutivo por el 82% móvil para todos los jubilados y pensionados argentinos, y San Francisco de Asís bendecirá a la presidente y a la Argentina.
Norma Lidia Martínez
DNI 5.015.393