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El municipio nunca reglamentó una norma clave de seguridad para taxis

La muerte de un taxista ayer, tras ser asaltado el domingo, desató un paro del sector que se prolongará hasta las 10 de hoy. La aprobó el Concejo en 2008 y obligaba a colocar blindex en todas las unidades a partir de 2010.  

Martes 11 de Marzo de 2014

Horas después de que se confirmara la muerte del taxista Sergio Quinteros, quien recibió un balazo la madrugada del domingo en la zona oeste, y con toda la familia tachera anunciando un paro que se extenderá hasta las 10 de hoy, se conoció que el municipio lleva seis años sin reglamentar una ordenanza clave en materia de seguridad a bordo de los taxis. Prevé la colocación de barreras de protección física como los vidrios blindex (medida que siempre encontró un fuerte rechazo por parte del sector), pide un estudio de balística que nunca llegó y obliga a colocarlos en todos los taxis que se renovaban a partir del primer día de enero de 2010.

El miércoles pasado, el presidente de la comisión de Seguridad del Concejo, el justicialista Diego Giuliano, le había encomendado al Ejecutivo reglamentar la ordenanza 8.295, sancionada el 11 de junio de 2008 y promulgada diez días después. "No hay que esperar un caso fatal para poner en práctica medidas que se aplican en todo el mundo y que fueron debatidas y aprobadas", remarcaba.

Cinco días después esas palabras encontraron un marco tan doloroso como real: la muerte de Quinteros, asesinado en un asalto en Felipe Moré y Casilda con un balazo en el tórax y que ayer generó el enérgico repudio de la familia tachera (ver página 4).

La ordenanza jamás reglamentada propone soluciones tecnológicas a fin de mejorar la seguridad de choferes y pasajeros en los taxis. Las obligaciones van del monitoreo a través del GPS (sistema posicional) a la instalación del botón de pánico, y desde el micrófono ambiental hasta las barreras de protección física.

En su artículo 3º la ordenanza establece la implementación de barreras de protección física de acuerdo a lo reglamentado por el Ejecutivo y prevé un plazo de 90 días para solicitar estudios de resistencia balísticas de los materiales que se utilicen (blindex) a los organismos de seguridad nacional como el Renar (Registro Nacional de Armas). Una vez hechas estas pruebas, las barreras antibalas serán de aplicación obligatoria para todos los vehículos que se renueven a partir del primer día de enero de 2010.

Pero hay más. El artículo dispone que hasta tanto se determine la barrera considerada, el Ejecutivo reglamentará otra protección física. Y aclara que "dada la dificultad de su aplicación en la flota actual, esta medida será de carácter provisorio, de acuerdo a la capacidad del habitáculo y su instalación será del acuerdo entre el chofer y el titular, que deberá ser presentada y firmada por ambos ante la Dirección General de Fiscalización del Transporte (DGFT)".

Este es el párrafo que toman los taxistas para eludir la obligatoriedad. Hecho que Giuliano contextualiza: "No están obligados porque no hubo reglamentación, ya que ésta es justamente la que dispara plazos para el cumplimiento".

Así configurado el cuadro de situación, el brete es grande y las preguntas muchas. "¿Cuáles fueron los intereses que intervinieron para no reglamentar una ordenanza esencial para la seguridad de los taxistas?", preguntó ayer el presidente de la comisión de Seguridad del Concejo.

"El tiempo pasa y las ordenanzas mueren en un cajón. Cambian los intendentes, se agrava la situación de inseguridad general, pero ni aún así se pone en práctica lo que se aprobó hace 6 años", había dicho el miércoles pasado Giuliano, alarmado en ese momento porque el último fin de semana largo tres taxistas terminaron hospitalizados por robos violentos.

Sin definir. Según explicó la titular del Ente de la Movilidad, Clara García, el estudio de resistencia del blindex nunca se terminó de definir. "No hubo respuesta favorable del Renar en cuanto a los materiales que impidieran un ataque de balas tan cercano", explicó la funcionaria, y dijo que si bien la ordenanza 8.295 no se implementó, hubo otras opciones que se pusieron en práctica.

En este sentido, enumeró que en la actualidad están vigente como medidas de protección el botón antipánico, que manejan los taxistas desde el interior del vehículo cuando pasan frente a un patrullero y sospechan del pasajero que tienen a bordo; y el sistema de GPS, que permite seguir la trayectoria de un taxi desde el control ubicado en avenida Francia 1850. Este último recurso aún es resistido por el 10 por ciento de los taxistas a través de un recurso de amparo.

"En paralelo a la ordenanza, hubo una presentación de los taxistas,, porque no les parecía adecuado poner el blindex, sobre todo porque la modalidad del robo había cambiado y las agresiones se daban desde la calle, por el frente y por el costado de los autos", argumentó la funcionaria municipal.

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