El plan de renovación de plazas rosarinas encarado por el municipio, cuya característica más notoria son las enormes estructuras coloridas montadas por la empresa Crucijuegos en los espacios para niños, se cerrará en los próximos días con la culminación de las obras en los últimos dos espacios verdes que faltaban, cerrando el nuevo circuito de juegos de gran magnitud.
Cinco de las siete plazas históricas elegidas ya fueron inauguradas: la plaza López (Pellegrini al 700), Las Heras (avenida del Rosario y Bermúdez), Matheu (Callao al 5000), Cuatro Plazas (Mendoza y Provincias Unidas) y la Plaza de la Infancia (Presidente Perón y Servando Bayo). En las dos restantes, Buratovich y Ovidio Lagos, se cortarán cintas en las próximas dos semanas.
Según fuentes municipales, la plaza Ovidio Lagos (David Peña y Maza) ya está terminada, y en Buratovich (Cafferata y 3 de Febrero) se está finalizando la instalación del juego, una imponente estructura amarilla de unos 6 metros de alto, y algunas otras tareas. Además de la instalación de los juegos, en todos los puntos se trabajó sobre senderos y veredas, riego, plantación de árboles, mantenimiento del arbolado histórico, pintura de los playones y restauración de monumentos históricos y fuentes.
En tanto, hay otros 28 espacios verdes que entraron en el programa de renovación y embellecimiento, aunque sin la presencia de los megajuegos, cuyas obras también están listas o muy avanzadas. Las obras insumieron unos 2.000 millones de pesos.
Los juegos
En la plaza Matheu, del barrio Las Delicias, se instaló el “Trepador Infinito”, un espacio de casi 300 metros cuadrados que a través de distintas estructuras, invita a que niñas y niños interactúen con un gran mural del espacio y encuentren nuevas formas de compartir.
En Las Heras fue el “Mirador Mágico”, un juego compuesto por 6 cubos de gran tamaño donde los niños pueden escalar por su interior y luego descender por los toboganes de variadas alturas para las distintas edades. Cuenta con redes para trepar, jugar, y un panel de memoria con íconos temáticos.
En la plaza López, una de las más antiguas de la ciudad (1856), floreció el “Ceibo”, una atracción homenaje a la flor nacional de 6,7 metros de alto y una superficie de 183 metros cuadrados que se incorporó a la diversidad de plantas y árboles en una plaza que se caracteriza por una gran forestación autóctona. Está equipado con tres toboganes de diferentes alturas, redes trepadoras en los ingresos, escaleras de acceso y sogas verticales.
En las Cuatro Plazas se montó el “Explora” en la plaza de Mendoza y Perú, inspirado en las cabañas del bosque donde los niños pueden jugar, trepar, explorar y encontrar refugio desde donde observar la naturaleza y su entorno. El nuevo módulo, que se compone de toboganes, asientos y troncos, fue fabricado mediante la utilización de plástico 100% reciclado, transformados en tablas y listones símil madera de diferentes tonalidades.
En la Plaza de la Infancia, se depositó el “Laberinto de Flores”, el más grande de todos los juegos barriales, atravesado por un recorrido de dos metros que conecta torres de varias alturas, paneles, juegos, tubos, un puente de sogas y distintos tipos de toboganes. Busca la apropiación del espacio público por parte de chicos y grandes, y supone la entrada simbólica a la nueva urbanización de barrio Banana.
En Buratovich, definida como “la plaza del encuentro”, el dispositivo central permitirá trepar y alcanzar desde las alturas distintos niveles con miradores y catalejos para descubrir y observar plantas, aves e insectos, apreciar rincones como la fuente y la arboleda y descubrir detalles en la arquitectura circundante.
Por último, los espacios de juego de Ovidio Lagos, “la plaza que navega”, fueron pensados de acuerdo a la temática fluvial, flora, fauna y también costumbres propias de la costa, embarcaciones, oficios y costumbres. Una gran barcaza será en homenaje a pescadores y los actores del Paraná, el espacio para que todos los chicos disfruten.
Plan integral
El programa de reconstrucción comenzó en agosto del año pasado, con el objetivo de restaurar y montar el circuito de juegos en una plaza por distrito, a excepción del centro que tiene dos, uno en Echesortu. Pero en total abarcó 35 puntos del espacio público, en más de 193.000 metros cuadrados (el equivalente a 20 manzanas) y la colocación de 780 luces LED, con una inversión final estimada de más de 2.000 millones de pesos.
Además de esos siete, existen otros 21 espacios públicos, que fueron renovados por completo. Casos como la Pocho Lepratti en Ludueña, Itatí en Las Flores, Plaza de las Niñas y los Niños en Tablada o Mercedes y Merceditas en Parque Casas, entre otras. A eso se le suman otras 6 plazas de bolsillo y la intervención integral del parque Independencia en el marco de los Juegos Suramericanos.
La fecha prevista por el municipio para comenzar a inaugurar las siete principales era a partir de abril y mayo, a razón de una por semana. El calendario se corrió casi un mes por las intensas lluvias que sufrió la ciudad, pero el cronograma está dentro de los plazos estimados. Las dos que están por terminarse tienen fecha de inauguración dentro de los próximos 15 días.
La idea es que el circuito de estos siete espacios públicos tenga su propia impronta barrial, y se sumen al “Irupé” y al “Dorado”, juegos de gran porte que se encuentran en la costa central y en el parque Scalabrini Ortiz, para permitir recorrer la ciudad con un sentido lúdico.
Todas las plazas cuentan con una propuesta de juego y recorrido propio. Según su identidad y ubicación están inspiradas en elementos de la historia de la ciudad, la flora y fauna local o la cultura de algunos barrios emblemáticos y, a la vez, serán parte de un circuito urbano, cultural y natural para recorrer la ciudad.