Coincido plenamente con la carta "Energía a precio oro", de Adriana Mendoza, del pasado 22 de septiembre, sobre el aumento desmesurado de las tarifas de energía eléctrica que debemos soportar en nuestra provincia. A ello me permito agregar que como una burla a los habitantes de esta provincia y del interior en general, el gobierno nacional difunde un spot publicitario en varias canales de tevé donde dice sintéticamente que 9 de cada 10 habitantes de Capital Federal paga no más de 1,33 pesos por día por suministro de energía eléctrica, comparándolo con el costo de un alfajor. Dicen además que no se aumentan las tarifas desde el año 1992 y pide que no se consuma más. Ello se debe evidentemente a los fuertes subsidios del gobierno sobre las tarifas de luz. Si agregamos que los precios de los transportes por subterráneos, colectivos y trenes suburbanos son notoriamente inferiores a los que pagamos en esta ciudad por estar generosamente subsidiados, que el gobierno nacional además le paga a los porteños la policía y la Justicia, etcétera, debemos concluir en que existe una aberrante discriminación con relación a quienes habitamos en el interior. ¿Será una forma de clientelismo político para obtener votos? El gobierno provincial y nuestros representantes ¿no deberían reaccionar enérgicamente ante estos abusos?



























