El gobierno nacional culpó ayer al ex presidente Eduardo Duhalde por los graves incidentes desatados el jueves último en la estación porteña de Constitución, al afirmar que el conflicto “se apadrinó”, e incluyó en sus denuncias al Partido Obrero (PO), a la “derecha que quiere desestabilizar” y a medios de comunicación que “destilan veneno”.
El jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, y los ministros de Justicia, Julio Alak, y del Interior, Florencio Randazzo, denunciaron que el supuesto objetivo de los disturbios fue generar “zozobra” y un “clima de caos e inestabilidad”, en tanto el PO se desvinculó de los destrozos y acusó a la “Unión Ferroviaria de José Pedraza” de motorizar la violencia.
Al referirse a los incidentes producidos el jueves pasado tras un corte de vías por espacio de 7 horas en la estación Avellaneda por parte de los trabajadores tercerizados del Roca, Fernández apuntó contra “dirigentes irresponsables de baja estofa que están tratando de ver si perjudicando al gobierno tiene alguna posibilidad electoral”.
En un video filmado a las 19 en su despacho en vísperas de la Navidad y difundido en su blog, el funcionario coincidió con la presidenta Cristina Fernández, quien días atrás responsabilizó indirectamente a Duhalde por las tomas de predios en Villa Soldati y en otras zonas del Gran Buenos Aires.
“Algunos, asumiendo roles mafiosos como en la película «El Padrino», han buscado punteros políticos y personajes nefastos que han ido a motivar determinadas acciones y que han significado dolores de cabeza para todos”, lanzó el jefe de Gabinete, en alusión a los gravísimos incidentes en la estación Constitución que dejaron 14 heridos y 38 detenidos.
Fernández insistió en sus denuncias contra el ex caudillo del PJ bonaerense: “Este fin de año no pareciera que termina convulsionado, lo convulsionaron, lo provocaron. Hay un dirigente que dijo: (el conflicto) «se desmadró». No, «desmadrar» es salir de madre y acá lo que hicieron es que se apadrinó, como dijo la presidenta”.
“Intentaron ensuciar el fin de la década, como lo hicieron al principio de la década. Intentaron ensuciar las fiestas porque uno siempre se siente de una manera un poco más impactado por la fiestas en sí mismas, pero no lo han conseguido”, aseveró.
Tras defender el accionar de las fuerzas de seguridad durante los incendios, saqueos y pedradas en la estación de trenes porteña luego de que el servicio de trenes Roca quedara interrumpido durante horas, el funcionario apuntó también al Partido Obrero, al asegurar que los incidentes fueron “incentivados por algunos partidos trotskistas”.
Sostuvo, además, que los disturbios estuvieron “incentivados por muchos medios de comunicación que ustedes conocen de sobra: basta con mirar los canales de noticias o leer los diarios como para ver el veneno que destilan en tal sentido”.
En la misma sintonía, Alak sostuvo que “los gravísimos incidentes no fueron un hecho espontáneo: fue todo armado y planificado”.
A criterio del ministro de Justicia, “los grupos del Partido Obrero que hicieron el corte de vías plantearon reclamos sindicales imposibles de llevar a cabo, en tanto que la derecha, que se maneja en las sombras, mandó a sus activistas armados a destrozar la estación Constitución”.
“La mayoría de los pasajeros sabían que el Roca no iba a funcionar y volvieron a su hogar por otros medios, pero gran parte de los 500 que estaban frente a la estación Constitución no eran trabajadores, sino activistas pagos por la derecha para generar un clima de caos y desestabilización”, denunció.
A su turno, Randazzo subrayó: “Pareciera que hay sectores que impiden que se vea el país real, un país que ha tendido record en venta en estas fiestas navideñas y en lo que hace en la temporada turística”.
“Esto responde a un proceso de generar inestabilidad y zozobra en la sociedad, en un momento muy particular como vive la Argentina en estas fiestas”, consignó.




























