Rawson.— El gobernador de Chubut, Mario Das Neves, aseguró ayer que ya sabe
quién es el asesino de Leonela Noemí Aguirre, la niña de 10 años violada y estrangulada el martes
antes de ser abandonada en un contenedor de Puerto Madryn. "Sabemos quién es el atorrante que será
puesto tras las rejas, pero antes lo mostraremos a la sociedad para que esté prevenida", dijo el
mandatario.
En este sentido, el gobernador agregó que se trata de "una persona con
antecedentes penales" que sería cercana al entorno familiar de la menor y que "cuando se produzca
la detención, que puede llevar dos o tres días de investigación, será para que no se detenga a un
perejil, como ocurre en otros lugares para descomprimir la bronca social". Esa bronca fue la que se
puso de manifiesto la tarde del miércoles cuando unas 8 mil personas marcharon por Puerto Madryn
para pedir Justicia por el aberrante caso y se repitió ayer cuando otra marcha acompañó el cortejo
fúnebre.
En cuanto a la pesquisa, la policía realizó ayer varios rastrillajes en busca
del guardapolvo, la mochila y un zapato de la niña asesinada, objetos que no estaban junto al
cadáver y que, según el jefe de la policía local, Héctor Jones, "es posible que estén esparcidos en
las afueras de la ciudad".
Asimismo, Jones dijo que se está a la espera de "los resultados de
criminalística para saber el perfil genético del autor del abuso, ya que quedaron huellas en la
bolsa de nailon que cubría la cabeza de la niña y también pelos en sus uñas y manos".
El fiscal que encabeza la investigación, Daniel Baez, reconoció que la niña fue
violada y que cerca del contenedor donde se halló el cadáver había un preservativo que aún no puede
vincularse a la causa pero que se analiza con el fin de establecer si fue usado por el
atacante.
Al salir de clase.Leonela fue vista por última vez el pasado martes, cuando
cerca de las 17 salió de la escuela rumbo a su casa, situada a unos 400 metros de allí. Según el
testimonio de algunos compañeros que caminaban junto a ella, "se agachó para atarse los cordones y
luego no se la vio mas" hasta que su cuerpo apareció a las 7 de la mañana del miércoles en un
contenedor.
"El primer lugar que se allanó y se revisó es la construcción que está frente al
contenedor, pero no se encontró nada" explicó Jones. En ese sentido, los investigadores buscan la
escena del crimen que, creen, pudo haber sido una vivienda cercana o un auto. "Solo tenemos una
escena secundaria (el volquete) que nos permitió juntar pruebas", dijeron las fuentes.
En tanto, unas 8 mil personas marcharon el miércoles para pedir Justicia. "Si
este no es el pueblo, el pueblo donde está" coreaba la multitud, "justicia, justicia", "con los
chicos no", gritaron en otro momento. Y fue impresionante escuchar a los compañeros de escuela de
Leonela, quienes iban al frente de la gente con sus guardapolvos blancos y crespones negros, gritar
"asesinos, asesinos".
Tras pasar por la escuela a la que concurría la nena, la marcha llegó a los
Tribunales. Allí salió a hablar con la gente el fiscal jefe, Daniel Báez, quien de manera escueta
explicó que se estaba trabajando arduamente, que la investigación estaba bien encaminada y que "no
vamos a meter preso a cualquiera".