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El ex ministro Corti declaró haber dado órdenes para detener narcos en el sur

Causa Tognoli. Tras esa directiva Carlos Ascaíni fue apresado por un jefe policial. Pero este alegó que ese arresto fue casual. Sigue la polémica por la validez del acta.  

Martes 10 de Septiembre de 2013

La imputación de Hugo Tognoli como partícipe primario de narcotráfico, que lo mantiene preso desde hace meses, tiene base en un acta muy discutida: es la que documenta la detención de Carlos Ascaíni por parte del jefe de Drogas Peligrosas de Venado Tuerto, Alejandro Druetta, policía que dijo haberlo apresado por casualidad en un cruce de rutas cercano a Villa Cañás. Ayer esa polémica discusión se reavivó con la declaración de un testigo muy destacado: el ex ministro de Seguridad Leandro Corti. El antecesor de Raúl Lamberto sostuvo haber bajado instrucciones para investigar a las personas que aparecían como principales narcotraficantes del sur provincial con el fin de detenerlas. Y Druetta capturó a Ascaíni el mismo día que entró en funciones en la delegación policial venadense.

El subcomisario Druetta afirmó hace tres semanas que en mayo de 2012 el ex jefe de policía provincial Cristian Sola le ordenó detener a Ascaíni. Eso desdice el argumento que el propio oficial esgrimió cuando arrestó a Ascaíni con un kilo de cocaína y un arma de fuego en una ruta de Chapuy: que había sido un operativo casual. Druetta adujo entonces que al pasar con su pick up, el 8 de mayo, vio parado en una banquina a un Audi A4 azul, que eso llamó su atención y que al acercarse encontró en el auto a Ascaíni, la droga y el arma. El testimonio del ex titular de Seguridad refuta la idea de que ese arresto provino de una casualidad.

En una exposición clara y bien contextualizada Corti refirió que distintos dirigentes políticos del departamento General López, en especial el diputado Maximiliano Pullaro, le planteaban una preocupación por la recurrrente actividad en el narcotráfico de dos personas: Carlos Ascaíni y Héctor "Totola" Orozco. El ex ministro dijo que no hubo una orden precisa contra Ascaíni u Orozco, sino que le encomendó a Sola criterios generales dentro del respeto a la legalidad. Sin embargo, luego afirmó haberle exigido a Sola que le hiciera "una devolución".

El 22 de agosto el subcomisario declaró que días antes de hacerse cargo de la brigada venadense lo citaron de Santa Fe. "Se hace una reunión, no recuerdo si en el Ministerio de Seguridad, pero fue en un edificio público, me encomiendan la detención en el departamento General López, uno era Ascaini y el otro Orozco, esa era la prioridad en las investigaciones a iniciar".

Ascaíni es un hombre claramente implicado en tráfico de drogas. Pero para que se lo pueda sancionar, así como a aquellos que pudieron haberle dado protección, la acción policial debe ser inobjetable. Y esto es lo que surge cada vez más opaco. Ascaíni dice que le plantaron la droga y el arma. Esa puede ser una argucia defensiva. Pero si el que hace el procedimiento primero declara que se acercó por azar y luego reconoce que recibió una instrucción la contradicción es manifiesta.

Este es el motivo por el cual el abogado de Tognoli, Carlos Edwards, ayer pidió se anule ese procedimiento.

"Druetta declara que el día anterior a que asumiera le ordenaron investigar a Ascaíni y al día siguiente lo detiene de manera espontánea. El acta es un ropaje jurídico para cumplir con la orden que le habían dado", dijo el abogado. "No se cumplen las exigencias procesales para justificar una detención y requisa sin orden judicial. Está muy claro que no se puede detener en base a intuición, olfato o conducta sospechosa. Este documento no se sostendrá", agregó el abogado.

El fiscal de la causa, Juan Murray, defiende la legalidad del acta. El juez federal Marcelo Bailaque y la Cámara Federal le dieron la razón en esa postura. "Pero la Sala II de la Cámara de Casación Penal, que intervendrá en este caso, tiene pronunciamientos claros contra este modo impostado de actuación policial", agregó Edwards. "No resiste el mínimo sentido común el hecho de que el subcomisario Druetta recibiera la orden de detener a Ascaíni y casi milagrosamente se lo encuentra en una ruta abandonada al día siguiente", enfatizó.

Sobre el acta se asienta toda la batalla entre fiscalía y defensa. Al fiscal el hallazgo de droga en manos de Ascaíni en mayo pasado (que resultó ser azúcar en un 96 por ciento) le sirve para acusar a Tognoli, que en ese momento era jefe de policía provincial, de haber brindado una ayuda esencial al traficante para que cometa ese delito. La defensa replica que el procedimiento surge de una falsedad. Si el acta original es nula, dice Edwards, la imputación contra Tognoli no prosperará.

La ex fiscal

El fiscal Juan Murray también convocó ayer a dar declaración testimonial a su predecesora como fiscal subrogante en esta misma causa, Liliana Bettiolo. El actual acusador quiso saber la circunstancia y el contenido de una entrevista que Bettiolo mantuvo con el ex jefe de policía provincial Hugo Tognoli ahora detenido, aunque no por esta causa.

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