Muchos darían años de su vida por presenciar un recital de Fito Páez; otros pagarían por no verlo ni escucharlo jamás, cosa que también sucede en relación a otros intérpretes. Pero al margen de preferencias musicales, cada tanto nos enteramos de las sumas notables que el gobierno nacional y de algunas provincias, así como de diferentes municipios, pagan a cantantes para animar determinados actos que se promocionan como gratuitos. Algunos creen que los espectáculos son gratis de verdad, sin saber que los pagamos todos y lo disfrutan unos pocos. Con la excusa de la extensión cultural, el arte y la "gratuidad", se liquidan los cachets nada módicos de los intérpretes; cachets que debieran ser abonados por los propios funcionarios, a menos que consideren a la cultura como uno de los tantos impuestos conque se grava a los ciudadanos. Si el país viviera un Estado floreciente con excelentes servicios energéticos, magníficas autopistas, inmejorable sistema educativo, inigualable provisión de agua, excepcional seguridad y salud pública. Si la Argentina no mostrara que "a esta hora exactamente hay un niño en la calle", y la desnutrición y la falta de agua potable no se enseñorara en recónditos parajes; entonces sí se podría destinar muchísimo dinero en espectáculos. Y no es que ahorrando dicho dinero se solucionan esos problemas, sino que su erogación resulta irritante para quienes padecen mil dificultades. No creo que gastar en cultura sea un desatino; pero o bien habría que pagar cachets moderados, o no incurrir en altos costos cuyo simbolismo es deplorable. Los artistas pueden solicitar el cachet que entienden merecer; los funcionarios deben obrar de acuerdo a la más elemental razonabilidad. Escribí esta carta a partir de los famosos 425 mil pesos (incluidos impuestos) que demandó el show de Fito, justificándose el monto en el bicentenario de la creación de la bandera. Si Belgrano pudiera resucitar, no sé si gustaría o no del estilo artístico del rosarino Rodolfo Fito Páez, pero creo que no le haría gracia que en nombre de su histórica azul y blanca, se gastara tanto dinero.




























