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El auto de un rosarino, el mejor en una muestra de clásicos

Es un Stutz Le Barón de 1929. Pertenece a Alberto Molinari, que empleó 6 años en restaurarlo. Fue traído ese mismo año a la Argentina por el ex boxeador Luis Angel Firpo. 

Domingo 14 de Octubre de 2012

El Stutz 1929 Roadster Le Baron del rosarino Alberto Molinari recibió el preciado galardón de Mejor de la Muestra de Autoclásica 2012, la exposición de vehículos clásicos más importante de Sudamérica, que se llevó a cabo entre el viernes 5 y el lunes 8 pasados en el boulevard del hipódromo de San Isidro. La muestra había sido inaugurada por el intendente de San Isidro, Gustavo Posse y autoridades del Club de Automóviles Clásicos.

El ganador del codiciado premio Best of Show 2012 fue distinguido por el jurado por su singular belleza y armonía de líneas, y su relevancia histórica, entre los más de 600 autos que poblaron el Hipódromo en esta 12º edición de Autoclásica.

Este descapotable fabricado en 1929 en Indianápolis, Estados Unidos, era el auto más lujoso de su época y fue traído ese mismo año a la Argentina por el ex boxeador Luis Angel Firpo, quien al retirarse se convirtió en representante oficial de Stutz en nuestro país.

Este ejemplar, que fue cuidadosamente restaurado durante años hasta alcanzar su originalidad y esplendor actual por el coleccionista rosarino Juan Alberto Molinari, piloto de competición, historiador y estudioso de los autos clásicos, tiene una historia bastante curiosa: el roadster perteneció originalmente a un político de Máximo Paz, que algunos historiadores identifican con el apellido Barceló y otros como Mercenó. Sin embargo, lo tuvo poco tiempo en su poder, ya que fue víctima de un atentado mientras lo manejaba: el Stutz recibió tres balazos a la altura de las puertas.

El Stutz 1929 triunfó por opinión unánime de los jurados sobre una terna integrada por un Delage D8 S Coupé Grand Sport 1932 Carrocería Lancefield y un Aston Martin DB4 GT 1961.

Molinari indicó que "conservar estas joyas de la ingeniería permite que las generaciones por venir puedan apreciar el desarrollo no sólo de la mecánica sino también del más refinado diseño que expresan a cada época. Los autos, y en particular ejemplares como éste, están indisolublemente ligados a la historia del siglo XX".

"Como socio del Club de Automóviles Clásicos es un orgullo aportar para un encuentro tan importante como Autoclásica este modelo. Siento que es un digno representante del Club", señaló.

"Esta muestra ha evolucionado y siempre aprendemos, se mejoró en la preselección de los autos y hay una mirada más clara en todo lo que hace al auto original", explicó el coleccionista. "Hasta el último momento no pensé que mi auto fuera Best of Show 2012, un honor luego de 6 años de restauración", aseveró.

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