Continuando con el tema planteado el domingo 12/2 por un lector, quiero brindar mi reflexión sobre el tema del silencio y ocultamiento de información al que hace referencia. Se trata de los casos de violación, que son motivo de un avance de las intenciones abortistas que aprovechan la confusa situación reinante en la aplicación de las leyes. Actualmente, el aborto es un delito, y solamente contempla que sea "no punible" en los casos de violación de una mujer demente o idiota y en los casos en que corra riesgo de vida la madre. Pero paralelamente ha surgido un "Protocolo para la Atención Integral de Personas Víctimas de Violaciones Sexuales" firmado por el señor ministro de Salud de la Nación, Juan Manzur, y dado a conocer el pasado 14 de diciembre, donde contradice el espíritu de la ley y del artículo 29 de nuestra Constitución nacional y, en las condiciones de su vigencia, de los instrumentos internacionales de derechos humanos que poseen jerarquía constitucional en la Argentina. Por lo tanto dicho protocolo, que intenta de a poco hacernos creer que el aborto es legal en cualquier circunstancia de violación, carece de validez y permite que se inicie una causa judicial a los médicos y personal que intervengan en una posible práctica de aborto. Esta forma de confundir contempla por ejemplo, la intención de que la mujer puede matar a su hijo porque "peligra su salud", entendiéndose ésta, como menciona el autor de la carta, por el estado de bienestar físico, psíquico y social; o sea que si el embarazo o el nacimiento del niño supone que le puede afectar emocionalmente a la mujer, ésta lo puede matar, ignorando el bienestar del niño e ignorando el mal posterior que va a sufrir la mujer por el síndrome posaborto que nunca mencionan. Coincido entonces en que este silencio, ocultamiento y confusión que propone el ministro Manzur no hace bien a la salud de nuestras mujeres ni de los niños por nacer y deja un vacío que invita a las malas interpretaciones. Sólo queda esperar que quede sin efecto dicho protocolo y se aplique la ley en vigencia, de lo contrario habrá muchos casos de judicialización para los que practiquen abortos en estas circunstancias.































